“Animal” domado

Por Martín Imer


Después de triunfar con la oscarizada “Birdman” el director Armando Bó y su habitual colaborador Nicolás Giacobone regresan al cine argentino con “Animal” una propuesta a priori abierta a la polémica y la discusión pero con un tratamiento bastante lavado que resulta decepcionante.

Antonio es un hombre que lo tiene todo: es gerente en un frigorífico, tiene una familia perfecta y un buen pasar económico. Todo eso se ve inútil de un momento a otro cuando su riñón falla y depende de un trasplante para seguir viviendo. Luego de que todas las opciones se agotan, una ayuda inesperada aparece en forma de Elías, un chico que ofrece su riñón en internet a cambio de una casa. Los problemas comienzan cuando Elías y su novia, Lucy, ambos al borde de la indigencia y el desalojo en un complejo clandestino, comienzan a querer más y más de Antonio llevándolo a un límite.

Con estas líneas uno puede advertir que hay varios temas polémicos para hablar especialmente para la sociedad argentina pero también de rebote en la uruguaya: la brecha y el odio entre clases, la indiferencia de los otros ante un enfermo, la desesperación que genera el sistema — muchas veces incapaz de ayudar. Lamentablemente todos estos están pero con un tono extraño que en ningún momento se define correctamente: hay drama, hay toques de comedia negra, hay personajes muy reales y otros caricaturescos, juntos en el mismo plano… Todo coexiste de forma desigual en este universo en el que la violencia siempre parece a punto pero no llega; el insulto siempre parece potente pero termina siendo lavado. Parece por momentos como si los guionistas adrede, y en un acto de cobardía, plantearan situaciones que podrían tomarse desde dos puntos de vista totalmente distintos y sacar dos conclusiones totalmente separadas y conformistas en vez de jugársela por un lado y mantenerse en él, claro ejemplo la actitud del protagonista que puede interpretarse tanto como un tipo común cansado de su realidad como un hombre volviéndose loco y totalmente irracional.

Afortunadamente “Animal” brilla en los otros aspectos: la dirección es acertada y bastante creativa y original, apostando por planos secuencia y movimientos de cámara de lo más interesantes. Técnicamente nada desentona y se mantiene en un gran nivel. En el lado de la actuación Guillermo Francella ofrece una interpretación fantástica que verdaderamente es el animal del título. Su rango actoral no deja de sorprender y logra ponerse al público de su lado desde el primer momento, incluso aunque el guion pretenda sutilmente lo contrario. Carla Peterson acompaña en un papel bastante secundario pero que se destaca con el gran actor en una escena fabulosa que vale totalmente el precio de la entrada.

Por este motivo “Animal” resulta una experiencia tan desconcertante y lo que motiva esta nueva división en la calificación: es atractiva, excelentemente actuada y por momentos fascina, pero las caricaturas y situaciones grotescas e imposibles que por momentos propone el guion sacan totalmente del clima o podían dar mucho más juego, sobre todo si hubiesen apostado por la locura total o la perversión. La recomendación en este caso entonces es ir con precaución.

Animal, Argentina/España 2018. Dirección: Armando Bó. Libreto del mismo y Nicolás Giacobone. Fotografía: Javier Julia. Música: Pedro Onetto. Con: Guillermo Francella, Carla Peterson, Gloria Carrá, Marcelo Subiotto, Mercedes De Santis. Estreno: 7 de junio. Calificación: 5 (para abajo)/10


 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*