Cecilia Baranda dirige la obra “Mujeres”, sobre textos de Eduardo Galeano. “Al transitar por sus relatos tomé una mayor conciencia de mis raíces y de mi ser latinoamericano”

Cecilia Baranda dirige en el Teatro Circular “Mujeres”, un espectáculo “donde se narran, se cantan y escenifica”  relatos de Eduardo Galeano. Este proyecto fue ganador de Fortalecimiento de las Artes de Intendencia de Montevideo, está auspiciado por Amnistía Internacional, Serpaj, Cotidiano Mujer, la  Federación de Teatros Independientes y la Sociedad Uruguaya de Actores. Va los jueves y viernes de marzo a las 21 horas en el Teatro Circular. La directora contó a Granizo cómo fue el proceso de dar vida a este proyecto.


ste “Mujeres” se presenta como una mirada a la mujer “a través del tiempo desde la Conquista hasta nuestros días.  Se narra sobre la explotación de las mujeres indígenas, la historia de Sor Juana Inés de la Cruz, Juana Azurduy, Eva Duarte, Las Madres de Plaza de Mayo, Domitila. Rigoberta Menchú, las artistas como Delmira Agustini, Alfonsina Storni, Frida Kahlo, Violeta Parra y de aquellas historias de mujeres cotidianas anónimas entre otras tantas”.

Cecilia Baranda es egresada de la Escuela Municipal de Arte Dramático Margarita Xirgu en el año 1974. Integra el elenco del Teatro Circular y se desempeña además como directora, dramaturga y docente. Ha participado en incontables espectáculos (“Coriolano”, “Sangre Joven”, “Ellos”, “Viaje de un largo día hacia la noche”, “Bernarda Alba”, “Homero Ilíada”, “Las sirvientas”, “La última tentación de Cristo”, “Fausto”, “Romeo y Julieta” y “Bodas de sangre”, entre otros).

Fue integrante del radioteatro del Sodre entre 1986 y 1994, participó en cine (en los filmes “La demora” y “Rutas de febrero” y en televisión (ciclo de teatro televisado en Canal 10 en 1979, en la serie “Cosas que nos pasan”, de canal 4, y en el ciclo Teatro Iberoamericano “Doña Ramona” de la televisión española). Fue nominada al Premio Florencio 1989 como Mejor Actriz por “Antes que me olvide”. Como docente ha impartido e imparte talleres en distintas instituciones públicas y privadas (Escuela Municipal de Arte Dramático, Teatro Circular de Montevideo, Compañía Italia Fausta, Universidad Católica del Uruguay, Teatro La Gaviota, Teatro Circular de Montevideo, Taller Teatro Bellas Artes, Instituto Crandon, etc.)

 ¿Cómo surge la idea de hacer esta obra basada en parte de los textos de Galeano?

Aclaremos que no es una obra de teatro. Es un espectáculo donde se narran, se cantan y escenifican relatos de Galeano. Me interesa investigar sobre las distintas formas de narrar, desde lo objetivo a lo subjetivo. Hay público que le gusta escuchar relatos y Galeano con sus imágenes y capacidad de síntesis da la posibilidad que actores y público pasen en minutos de una atmósfera a otra experimentando distintas sensaciones.

¿Recordás qué sentiste cuando leíste  “Memorias del fuego”  y “Mujeres” por primera vez?

Desde “Las venas Abiertas” y muchos artículos periodísticos, y al transitar por los relatos de “Memorias…” como de “Mujeres”, tomé una mayor conciencia de mis raíces y de mi ser latinoamericano. Las identidades culturales de nuestro continente son de una enorme riqueza, tan codiciadas y avasalladas.

¿Con qué criterio hiciste la selección de los más de 40 relatos que integran la obra?

Durante años fui recopilando relatos de las barbaries y las injusticias cometidas en nuestro continente como de hechos ocurridos en otros países. Llegar a 40 relatos fue trabajoso. Lo más difícil es la selección final, que tiene que ver con el devenir de la puesta en escena y sus necesidades. Los temas que trata Galeano son muy amplios y debía centrarme en uno, por eso tomé  el tema de la mujer a través del tiempo. Las mujeres desde la Pachamama hasta nuestros días, que fueron creadoras de vida y luchadoras frente a la adversidad.

¿Cómo fue el proceso de trabajo para dar forma a la obra?

De mucha investigación con el elenco, sobre aquello que queríamos transmitir a través de lo narrado;  los actores visualizaban interiormente las imágenes que los textos presentaban y de ahí surgía la creación de las atmósferas sonoras, realizadas por los actores con instrumentos y elementos en escena. Surgía lo que necesitábamos escenificar y lo que se narraba como un monólogo del personaje  en un momento concreto. Surgía lo conmovedor y la ironía.

El hecho de que sean relatos, en varios casos, conocidos y populares, ¿es algo que colaboró con el armado o, por el contrario, te generó desafíos adicionales?

El  desafío más grande no fue que los relatos fueran conocidos, sino que los actores asumieran como propios personajes de tanta relevancia de nuestra historia reciente. El pudor, el respeto y la admiración de los actores fueron fundamentales.

¿Por qué decidiste que convivieran narración, canto y actuación a la hora de dar vida a estos relatos?

La exigencia fue respetar el relato tal cual está escrito, y para poder levantar el texto del libro y ponerlo en escena, se necesitaban distintos lenguajes expresivos, que matizaran cambios rítmicos.

¿Qué desafíos te implicó dirigir una obra así?

Desafíos y riesgos. En mi tarea docente de más de 40 años transité por distintos excelentes dramaturgos. Me gustaba el desafío que actores y público pudieran vivenciar  distintas atmósferas y pasar de un estado emocional a otro en pocos minutos. Al seguir una cronología de hechos, la exigencia para los propios actores es pasar de un relato más objetivo a los más subjetivos donde todo se vive aquí y ahora. Los actores son del elenco del Teatro Circular: Denise Daragnes, Ana Pouso, Micaela Larriera, Oliver Luzardo y Claudio Castro. Se entregaron a la propuesta con mucho entusiasmo y capacidad de propuesta e investigación.

¿Cómo fue el aporte y el trabajo en la música original de Ulivi?

Con Fernando ya trabajamos juntos cuando realicé la versión y dirigí  “La mujer justa” de Sándor Márai. Y en este espectáculo sus aportes fueron fundamentales, él siguió los ensayos  y traía propuestas y ensayaba con los actores. La música es un personaje más.

Es inevitable vincular una obra así con el creciente y profundo movimiento que se ha generado para reivindicar el lugar y los derechos de las mujeres, ¿hay  una intención manifiesta vinculada a esto?

No se creó con esa intención. El mismo Galeano recopila relatos en su libro “Mujeres”. Los hechos que suceden son lamentables, como fueron lamentables a través de la Historia no sólo con las mujeres sino con todos los seres humanos y sus etnias y culturas. Pero no podemos dejar de pensar que actualmente la mayoría de los muertos en las guerras de Asia y de África son mujeres y niños, que la mayoría de los explotados sexualmente en las calles son mujeres y niños y que la mayoría de las víctimas  de abuso doméstico son mujeres y niños.

Has dicho que el teatro debe conmocionar y hacer reflexionar, ¿considerás que la obra cumple ambos requisitos? ¿Te lo propusiste como objetivo?

Es el objetivo que tengo desde que comencé a hacer teatro a los 17 años y ahora tengo 63. Espero, deseo que el público lo reciba de esa manera. Pero poco sabemos los que dirigimos o actuamos de como el público recibirá lo que hacemos.

¿Qué devolución has tenido hasta ahora del público que ya ha visto la obra?

Muchos me dicen que se emocionaron durante todo el tiempo, que se mantienen atentos, que además los textos interpelan, que remueven sensaciones de las vivencias de cada uno. Cada espectador tiene su propia historia y vive lo que ve a su manera. El aplauso final es emotivo y contundente. Eso refleja mucho. Además este proyecto fue ganador de Fortalecimiento de las Artes de IM, estás auspiciado por Amnistía Internacional, Serpaj, Cotidiano Mujer. Federación de Teatros Independientes y la Sociedad Uruguaya de Actores.

Ficha técnica:

Diseño de Escenografía, Vestuario y Luces: Colectivo Manada

Actores: Denise Daragnés, Ana Pouso, Micaela Larriera, Oliver Luzardo y Claudio Castro.

Dirección Musical, Música Original y Canciones: Fernando Ulivi

Movimiento corporal y espacial: Carolina Silveira

Elección y armado de proyecciones: Ignacio Tenuta

Asistencia de Dirección: Andrea Macarena Hernández

Producción Ejecutiva: Miriam Pelegrinetti

Versión y Dirección: Cecilia Baranda


 

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