“Margarita Xirgu era un ser tremendamente seductor”. Entrevista a Gabriel Calderón a propósito de la obra “Solo una actriz de teatro”

Del 26 al 28 de enero se presenta por cuarta vez en Montevideo “Solo una actriz de teatro”, de Gabriel Calderón, protagonizada por Estela Medina y con la dirección de Levón. Las funciones son a las 21 horas en el Teatro Solís. Calderón contó a Granizo cómo fue el proceso de preparar la obra junto a Medina y la importancia de Xirgu en la historia del teatro nacional.


Entrevista de Gabriela Errico

Solo una actriz de teatro plantea en poco más de una hora un viaje a la memoria. Estela Medina interpreta a una oficiante de escena, compañera de generación en la escuela de teatro, que prepara el escenario para la llegada de Estela Medina quien ha prometido brindar una conferencia sobre Margarita Xirgu, su maestra. En ese juego se teje la trama.

El estreno de la obra fue el 9 de marzo de 2017 en el cierre de la Feria en San Sebastián, España.  A partir de allí, además de las ocasiones en las que se presentó en Montevideo, han realizado gira nacional e internacional donde en cada actuación Estela Medina nos ha deleitado con una magnífica clase de teatro. El resultado es siempre el mismo: la ovación del público.

El vínculo entre Margarita Xirgu y Estela comenzó en 1949 cuando se abrió la Escuela Municipal de Arte Dramático (EMAD. Bajo la dirección de la Xirgu, Estela ingresó al prevocacional luego de haber visto a Margarita en La Celestina y quedar fascinada por su presencia en el escenario.  En 1951 Estela ingresó a la Comedia Nacional mientras continuó sus estudios en la EMA donde tuvo la oportunidad de trabajar en repetidas oportunidades con su maestra y donde, años más tarde, conoció a Levón, con quien comparte un camino artístico desde hace mucho tiempo.

Gabriel, a ti te convoca Levón en 2016 para escribir el texto de “Solo una actriz de teatro”, ¿qué sentiste en ese momento?

Privilegio, sin dudas privilegio. Luego, ¿por qué a mí, qué le puedo aportar yo a ellos?  En el caso de Levón fue mi maestro, con Estela nunca había trabajado y en el teatro convivimos diferentes formas de hacer teatro. Si bien yo admiro lo que hacen, no es claramente lo que yo hago. Cuando me llamaron estaba, primero, la categoría de ellos, la maestría si se quiere, segundo el tipo de teatro, y me dije “¿qué le puedo aportar yo?”. Y ahí, si se quiere, es el primer gran aprendizaje del trabajo con ellos; una apertura total. Tal vez uno siendo más joven es más cerrado que ellos, que lo único que quieren es encontrarse en el trabajo y hacer teatro, que es lo que saben hacer.

¿Cómo fue el proceso de creación del texto?

En el camino con esta obra con Estela y con Levón, me parecía que todo el material vendría de encuentros con ella. Yo no podía escribir la historia de Estela y de Margarita sin tener de primera mano la información. Entonces se dieron una sucesión de encuentros, y después de tres o cuatro reuniones en las que estábamos una hora, una hora y media conversando, fue que dije “ya tengo material suficiente”. Porque había leído libros de Margarita, había estudiado la historia de la Comedia Nacional, y cuando me había encontrado con Estela dije “bueno, acá yo ya puedo hacer algo”. Y ahí empecé a escribir. En el caso de esta obra propuse una entrega de mucho material, armé una historia medianamente acordada. Propuse que Estela fuera a dar una conferencia y en esa conferencia se le cayeran los papeles o se le mezclaran las ideas. Por ende, la historia no saldría y ella iba a tener que improvisar un poco. Al final vino esto de que fuera otra persona cercana a ella, y eso nos permitió hablar de Estela con más libertad. De esa historia que estaba medio acordada, lo que yo entregué fueron unas 70 hojas de materiales ordenados según me parecía a mí. Estaba Estela comentando fotos de ella misma, la asistente comentando fotos de Estela, Margarita Xirgu dando clases, Estela diciendo poemas que no le gustaban, haciendo papeles de hombre que nunca le dieron. Y después eso en los ensayos empezó a tomar una forma donde el director pensó en qué tendría que tener el espectáculo. Es un texto que partió de mí, pero toda  la edición es de Levón.

Con respecto a la Xirgu hay muchas anécdotas, verdaderas, falsas o medias verdades. Con respecto a eso, ¿qué encontraste?

Yo tenía el prejuicio de la Xirgu. Fui también a la escuela Margarita Xirgu (EMAD), donde teníamos esa foto de ella que nos recibía, una foto antigua, blanco y negro, con cara severa. Y teníamos las anécdotas de sus frases: “Solo se falta con certificado de defunción”, “No me explique, haga”, etc. Ése era mi prejuicio. En las conversaciones con Estela, ella confirma todo eso, me dice que era muy severa, muy estricta… Pero también me dice que en la época de Margarita nadie le discutía nada a la maestra, entonces Margarita Xirgu, por ejemplo, te decía “no me explique, haga” y vos ¿qué hacías? No le discutías, nosotros hacíamos, se acabó. Por el otro lado, y eso sí me parece importante, Estela me dijo que era un ser tremendamente seductor, tenía una arista de cálida y de cariñosa, pero lo más interesante era su seducción. No era que vos no dejabas de hacer si te decía algo por miedo, sino que te decía de una manera que vos lo tenías que hacer. Yo a la persona más parecida que conozco a eso hoy es a Levón siendo maestro, Levón es súper severo, no se puede pasar por delante de él, no se puede hablar cuando él está hablando. En clase en 2017 es una severidad difícil, pero no es una severidad a la fuerza, es una severidad encantadora, el que no respeta las reglas que impone queda como un tonto porque todos los otros lo respetan.  Entonces entendí que hay una tradición, incluso en ellos, de una manera de ser en el teatro, no de ser en  la vida, de ser acá, de compromiso. Me sigue sorprendiendo que son incansables, no quieren descansar, no tiene sentido para ellos descansar. Estela Medina, después de toda su vida dedicada al teatro, no se dedica a ir por los escenarios del mundo, como constatamos que le va, ir a recibir loas y a recibir aplausos por lo que hace. Para ella no tiene sentido, ella todos los años quiere hacer un texto nuevo.

En cuanto a lo que fue Margarita desde su ser político, desde su ser mujer, ¿cómo era esa persona?, ¿llegaron a hablar de eso?

De la investigación lo que fuimos sacando es, primero, que las personas son contradictorias, ella no hablaba de política en clase, pero eso no quiere decir que no fuera un ser profundamente político. Aparentemente trataba de no mezclar. Cómo sería, que Estela dice “se sabe que le decían la roja”, pero se ve que ellos no lo decían. Ella venía de Buenos Aires censurada por Perón, eso es un hecho político muy fuerte. Entonces se va de Argentina para Chile, donde funda una escuela, pero ahí la interceptan en Montevideo y le ofrecen fundar la Escuela y dirigir la Comedia, entonces se viene para acá. Yo me imagino que vos podés estar callado para siempre políticamente después de eso que ya está todo claro, ¿no? Su relación con Lorca, el Lorca asesinado. Evidentemente era una mujer tensionada por la política. Ella venía escapando de Franco y nunca más pudo volver, eso está en la obra que ella dijo una vez en clase. El único comentario que llegó a hacer sobre su condición era dirigiendo un clásico griego donde dijo: “qué grandes los griegos, no te mataban sino te exiliaban”. Después fue una precursora. También es una realidad que era una época sobre todo de figuras mujeres en el teatro, estaban María Guerrero, Lola Membrives, etc. Las mujeres eran cabeza de compañía, no era algo inusual. Y en el teatro uruguayo abre una tradición de mujeres, más acá Nelly Goitiño, pero tenemos otras generaciones de mujeres, como China Zorrilla. Mujeres artistas, no solo la actriz sino mujeres que están presentes. Sin duda que para el teatro uruguayo sigue siendo una matriz muy importante porque fundó o influenció sobre dos instituciones como son la Comedia Nacional y la EMAD. En ambas hasta hoy se habla de ella, entonces eso, ya sea por oposición o por asimilación, sigue influenciando. No creo que sea el común en la sociedad, una figura tan fuerte y con tanta influencia durante tanto tiempo.

El contexto histórico de su llegada al país quizá fue lo que hizo que su presencia perdurara tanto tiempo…

Sí, pero Uruguay también tiene esta tradición de acoger extranjeros dándoles un lugar generoso y sin dudas de ello hemos salido más beneficiados nosotros. No sé, cada individuo reflexionará, pero nosotros seguro hemos salido beneficiados. Pero después está lo que uno da, por supuesto, pero que nos es difícil pensar, que es el talento de Margarita.  Margarita venía avalada por un talento, se la veía actuar y uno quedaba maravillado. Estela Medina dice que se le corrió un velo cuando la vio. Y de Margarita no hay registro. Dice además Estela que en alguna grabación que escuchó no es la voz que ella escuchaba en el escenario, que aparentemente era una voz aguda, un tono que no era bueno para el teatro. No saben decirte exactamente qué era, pero aparentemente ese era el primer impacto que ocasionaba Margarita, no era el de trabajar con ella sino que era verla actuar. Y eso lo perdimos, entonces tenemos toda la historia de Margarita sin tener lo impresionante que era al punto tal que Lorca le escribiera sus  obras para que las estrenara.

En cuanto a Estela, con lo que ella te contó de Margarita, lo que investigaste, ¿encontrás semejanzas?

Sí, creo que escénicamente uno se puede acercar a Estela y respirar algo de lo que daba Margarita, te guste o no ese estilo de teatro, uno se acerca. Yo haciendo esta obra he invitado a amigos que no son del teatro y se van maravillados por la fuerza de esa mujer.  Vos decís “esta mujer no va a poder actuar”, pero se para en el escenario y arranca una cosa mágica. Allí hay algo del orden de lo misterioso que funciona que creo que funcionaba en Margarita; según los relatos es así. Y Estela porque es como es, no se expone mucho en la prensa, mantiene una vida callada, estrena todos los años y más allá de los reconocimientos es humilde, agradecida, pero es así. No lo concibe de otra manera. Es por eso que quedan muertos con ella, es agradecimiento puro. Es increíble lo bien que está. Porque ella podría haberse sentado y haber contado cosas y es lo mismo, pero quiere actuar y lo actúa bien. Sucedió en Montevideo, pero sé que la han ovacionado en todos los lugares que abarcó la gira.

¿Qué te dejó esta experiencia?

En parte lo que decía antes: ellos son más arriesgados que yo, no digo que los jóvenes, pero que yo seguro. Ellos no están cansados, ellos quienes trabajar, quieren arriesgar, quieren hacer algo nuevo. Entonces lo primero que me hizo fue un cimbronazo de dónde estoy depositando mis energías, por qué no estoy haciendo tanto teatro.Y lo segundo es que toda esa lección me la dan haciendo teatro con su ejemplo, la mejor manera de enseñar algo es ser el ejemplo vivo. No me lo explique, haga, y ellos son así, ellos hacen.


 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*