Cosquín Rock: Un festival que quiere ser tradición


Por Santiagno Magni

El Centro de Espectáculos de Landia vivió su primer Cosquín Rock, donde miles de fanáticos vibraron con sus bandas favoritas, de Uruguay y del extranjero. Así llegó el “hasta pronto” a este evento diverso y atractivo.

Para los fanáticos del rock fue volver el tiempo atrás. La Fiesta de la X, el Pilsen Rock, el reciente Aquel Abrazo – que se suspendió por lluvia en diciembre de 2016 y pospuso varias participaciones internacionales – , son algunos antecedentes frescos en la memoria de los rockeros, que no son sólo nostálgicos y cabaleros. Y que además se saben los temas nuevos.

El Cosquín Rock llegó a Uruguay y grandes figuras del rock nacional e internacional salieron a la cancha. La gente corría de un escenario a otro y no quería perderse ningún detalle. Ska-P, Os Paralamas do Sucesso, La 25, Las Pelotas, La Triple Nelson, Buitres, Trotsky Vengarán, Once Tiros, La Teja Pride, Cuatro Pesos de Propina y Las Pastillas del Abuelo fueron algunos de los tantos destacados del show. Las bandas se dividieron entre sábado y domingo para hacer delirar a sus seguidores.

Cada uno de los músicos y artistas tienen su estilo y todos brillaron en el escenario. Se destacaron los Once Tiros con su fuerza musical, y el pogo que generaron sus fanáticos, que se sabían todas sus canciones. También la alegría y entusiasmo por tocar en Uruguay de los brasileños de Paralamas; la voz de los hermanos Peluffo, bien rodeados musicalmente por sus respectivas bandas; y la desfachatez de “los pesos” y su vínculo con la gente y los mensajes políticos, que fueron agitados por el público cuando llovieron críticas para Trump, Macri, las elecciones en Brasil, la pedofilia y los abusos a menores por parte de curas o el maltrato animal (algunas banderas que llevó Ska-P en el cierre del show).

“Estamos muy contentos por estar de nuevo en Uruguay”. Las bandas internacionales se mostraron alegres por visitar nuestro país, y reconocieron que les gustaría volver más seguido. Además, los grupos argentinos vinieron con fanáticos desde la vecina orilla, que se identificaban con sus banderas y camisetas. Pero los uruguayos no se quedaron atrás, ya que agitaron durante los shows nacionales, que retumbaron en todo el predio del Parque Roosevelt.

En líneas generales el espectáculo fue muy positivo, con propuestas musicales variadas, a lo que se agregó la buena concurrencia del público y la armonía con la que se desarrollaron los shows ambos días. Los puntos clave fueron la organización e infraestructura del lugar. Hubo mucho “pienso” detrás, tanto de productoras, bandas, equipos técnicos y logísticos que permitieron un espectáculo de primer nivel, donde reinó la paz y se primó disfrutar de la música. Y, como siempre dice Pablo Silvera, de “los Tiros”, “cuidarnos unos a otros”.

Uruguay está preparado para este tipo de eventos y los fanáticos del rock quieren disfrutarlos en mayor cantidad y año a año. Se puede, y los rockeros siempre quieren más.


 

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