“Esta obra surge de los huecos de dolor por donde se filtra el arte”. Entrevista a Fernanda Muslera

Se acaba de estrenar “Rescate a la dama con tutú”, con texto y dirección de Fernanda Muslera. Cuenta la historia de Renata, una bailarina de ballet al borde del retiro. Va en el Teatro Stella los sábados y domingos hasta el 29 de noviembre.


Por Mauricio Rodríguez

Renata es una bailarina de ballet al borde del retiro, que carga con una herida que no la abandona. Una tarde está en la playa junto a su amiga Paula, cuando conoce a tres hombres que le cambiarán la vida. Obra muy influida por el cine, Rescate a la dama con tutú parte de The Misfits, filme de John Huston, escrito por Arthur Miller, la última película de Marilyn Monroe y Clark Gable.La obra habla de las violencias que subyacen en vínculos donde la dominación y la sumisión no son una cuestión lineal, donde la angustia de la incomunicación es la norma y donde hombres y mujeres se redefinen ante una idea de “rescate” que, a nivel inconsciente, habita en todos.

Fernanda Muslera es Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Periodismo por la Universidad Complutense y el diario español ABC. Nació en Montevideo, se crió en Buenos Aires y vivió en Wellington (Nueva Zelanda) y Madrid. Periodista especializada en el área cultural, en investigación y periodismo narrativo, en 2011 llegó a Uruguay para trabajar en El Observador, donde hizo crítica de teatro y cine, informes y entrevistas. Trabajó además en El País (“Qué Pasa”), fue colaboradora en la revista Lento (La Diaria) y escribió para medios extranjeros como Etiqueta Negra, Zona de Obras y Frontera D.

En 2015 obtuvo el primer premio en el concurso periodístico “Somos lo que nos pasa”, al mejor perfil o retrato periodístico de la revista Lento. En 2018 publicó su primer libro periodístico: Sin Maquillaje. Historias de la Comedia Nacional en el siglo XXI, por la editorial Penguin Random House, que se presentó en la Feria del Libro de Buenos Aires, en Montevideo, Maldonado, Paysandú, Canelones y San José. El libro fue nominado al Premio Bartolomé Hidalgo 2018 en la categoría de Testimonios, memorias y biografías.

Hace unos años comenzó con la escritura de teatro. En 2017 ganó el concurso de obras de teatro de un minuto de la compañía de San Pablo Parlapatões, obra que se estrenó en la ciudad brasileña y en Montevideo, en la sala Hugo Balzo. También recibió una mención en el Premio Nacional de Literatura con su obra teatral El amigo fantasma, que estuvo en 2018 y 2019 en el Teatro Circular, con dirección de Robert Moré, y que fue seleccionada por el Programa de Fortalecimiento de las Artes. En marzo de 2019 estrenó Luz negra en La Cretina, con dirección de Christian Zagía, obra en la que además fue asistente de dirección, encargada de la selección musical y la prensa. La obra, que llenó todas sus funciones, estuvo de marzo a septiembre en cartel y se repuso en febrero y marzo de 2020. Fue una de las obras seleccionadas para representar a Uruguay en el Mercado de Industrias Creativas (MICA), de Buenos Aires, en julio de 2019. El proyecto además fue premiado por la Dirección del Cine y Audiovisual Nacional (ICAU) para Desarrollo de guión de largometraje de ficción, a cargo de Nicolás Ciganda. En marzo de 2020 se presentó en el Festival Buenos Aires Empírico, en el Espacio Sísmico de Buenos Aires. También trabaja en prensa de obras de teatro. Se desempeñó como jurado de los Premios Onetti, de la Intendencia de Montevideo, en la categoría Dramaturgia. Imparte un Taller de Escritura Creativa para Cuarto año del Instituto Arnold Gesell.

Rescate a la dama con tutú es su tercera obra y su debut como directora.

¿Cómo nace la idea de escribir esta obra?
En realidad me suele pasar que cuando empiezo a escribir no es que digo “quiero decir tal cosa” sino que en las primeras etapas sigo el método de la escritura automática, que trabaja con lo que viene del inconsciente. Sin embargo, siempre suele haber un material de ficción que me lleva la cabeza en cierta dirección. En “El amigo fantasma” fue “El velo pintado”, de Somerset Maugham, en “Luz negra”, la trilogía de amor de Richard Linklater, y en “Rescate a la dama con tutú” la inspiración fundamental fue la película “The Misfits”, de 1961, escrita por Arthur Miller y dirigida por John Huston, la última de Marilyn Monroe y Clark Gable. De ella tomé los arquetipos de los personajes (como la joven dañada, inocente y sexual que resulta un imán para los hombres, que interpretaba Marilyn, o el macho alfa en el ocaso de Gable)  y los puse en el contexto de una bailarina de ballet al borde del retiro, que se va a despedir con “El lago de los cisnes”. Ahí se mezcla la influencia de este ballet que amo, de otras películas, como los thrillers psicológicos de Roman Polanski o Viridiana, de Luis Buñuel, con procesos personales míos, como el de una separación, o con todo lo que tiene que ver con el feminismo de los últimos años o la aparición de movimientos antipatriarcales. Es como una batido de múltiples influencias y experiencias el que da como resultado una obra.

¿Por qué afirmas, como has dicho, que es tu obra más “compleja y madura”?
Porque es la obra que salió más de adentro. Que surge de los huecos de dolor por donde se filtra el arte, que habla de cuestiones que creo necesario plantear pero que no están en la superficie, como la dinámica de dominio y sumisión en los vínculos humanos, la angustia de la incomunicación o la idea de “rescate”, esa necesidad que solemos sentir de ser rescatados o de que tenemos que rescatar al otro. Es necesariamente mi obra más madura porque creo que surge de planteos más maduros, por el mismo devenir de mi vida, y creo que es la más compleja porque en un punto es mucho más ambiciosa que las anteriores no solo por la temática, sino por la puesta en escena, al ser una obra que transcurre en muchos espacios y que además tiene una violinista en vivo, o mismo por las características de trabajar en una sala a la italiana tan grande como el Teatro Stella.

¿Cómo has vivido el nuevo desafío de, además, dirigirla?
Lo he vivido con mucha felicidad y siempre consciente de todo lo que he aprendido y todo lo que me ha hecho crecer este trabajo. Trabajar colectivamente en un proyecto creativo me parece de las experiencias más nutritivas e intensas que he experimentado. Ha sido, sin duda, un gran desafío, pero me gustan los desafíos.

¿Cómo fue el trabajo de echarla a rodar en este contexto de pandemia? ¿Cómo fue en ese sentido el trabajo con el elenco?
Fue un proceso largo, porque en principio nuestro plan era estrenarla en junio y a la semana de haber empezado a ensayar más intensamente tuvimos que parar por el tema Covid. Luego seguimos por Zoom, como pudimos, y en el proceso se fue parte del equipo y se agregaron otras personas. Luego cuando volvimos creo que estábamos con todas las ganas de reencontrarnos y de volver a hacer teatro. En lo personal yo siento que Rescate me “rescató” en 2020 porque pasé del ostracismo de la época del “quedate en casa” a ser parte de un grupo que se convirtió para mí en una especie de familia (yo además desde marzo que no puedo ver a mis padres, hermana, sobrinos, amigos de toda la vida, que están en Buenos Aires). La obra es muy intensa además, toca fibras, y creo que todo el proceso fue de gran entrega e intensidad.

Has dicho que la obra tiene una gran influencia del cine, ¿cómo se ve eso reflejado en el escenario?Muchas personas me han dicho cuando ven la obra que sienten que es muy cinematográfica pero me cuesta darme cuenta de qué manera esas influencias se permean en el escenario. Sí a nivel iluminación, por ejemplo (trabajo conjunto de Martín Siri y Mateo Ponte), o de vestuario, a cargo de Leticia Sotura, siempre hablamos de que la estética fuera muy cinematográfica, a mí me interesaba especialmente el uso del color de directores como Stanley Kubrick o Wes Anderson. Luego seguramente hay algo de lo cinematográfico que se trasluce en el texto, en el tipo de personajes, o en el tipo de escenas, pero creo que podrá hablar con más propiedad de esto alguien que la vea de afuera. Algo que me han dicho, por ejemplo, es que tiene una cosa muy almodovariana, en el manejo del melodrama o del humor, y eso yo no lo tenía en mente pero sin dudas creadores como Almodóvar o Manuel Puig siempre me han tocado.

¿Por qué elegiste como disparador esa idea de “una herida que no abandona” a la protagonista?Porque creo que la gran mayoría de nosotros cargamos con heridas que no nos abandonan y me interesaba retratar de qué manera hay ciertas heridas que son tan fuertes que determinan el curso entero de nuestras vidas. Ver de qué manera esas heridas influyen en nuestro relacionamiento con los demás, cómo nos comunicamos muchas veces con los resquicios del dolor del otro y quería pensar también de qué forma uno puede hacer algo con ese dolor y transformarlo en otra cosa que nos haga bien.

Ficha técnica

Texto y dirección:  Fernanda Muslera

Nadia Navarro, Sebastián Silvera Perdomo, Franco Balestrino, Cecilia Patrón y Maxi González

Violinista en escena: Fabiana Lira

Funciones

Sábados a las 21 y domingos a las 20

Teatro Stella

Reservas: rescatereservas@gmail.com

o por WhatsApp al 092153456

Localidades: 400 $

Promociones: 2×1 con El País y La diaria (cupos limitados) y para socios de SUA

Asistencia en danza: Lorena Freira Bascou

Diseño de vestuario y diseño gráfico: Leticia Sotura

Realización de vestuario: Mariana Esteche y Nilda Rodríguez

Diseño de escenografía e iluminación: Martín Siri Galán y Mateo Ponte

Fotografía: Reinaldo Altamirano

Videos: Celeste Carnevale

Maquillaje para el afiche:Joaquín Espino

Estilismo de los actores a cargo de: Bettina Intercoiffure

Prensa: Fernanda Muslera

Texto y dirección: Fernanda Muslera

Este espectáculo cuenta con el apoyo de Cofonte y de la Fundación Roales Nieto

 


 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*