Marina, la lengua maldita

Por Romina Serrano


Malinalli, Malintzin, Malinch o Marina es el nombre de una leyenda y de una de las mujeres más cuestionadas en su posteridad. El clímax de su historia está enmarcado en la conquista de América cuando le sirve de intérprete a Hernán Cortéz, ese hombre-Dios que terminó con una civilización y comenzó otra junto a ella como querida y pilar de gobernanza. El inicio de su historia no tiene una posición diferente, Malinalli era hija del cacique de Copainalá y de Cimatl, joven de noble rango en la región.

Sin embargo, con tan solo doce años Malinalli será traicionada por su propia madre que, tras la muerte del padre de su hija, condenado y sacrificado por no aceptar los altos pagos que el imperio obligaba a los pueblos que ocupaban el territorio maya. Cuando su madre tiene un nuevo heredero, varón, con su segunda pareja, vende a la joven Malinalli a traficantes de esclavos que luego la ofrecen como tributo al cacique de Tabasco.

De mano en mano y de princesa a esclava llega Malinalli a Hernán Cortéz, nuevamente ofrecida como mercancía de pago junto a un montón de metales preciosos para el comandante de los españoles a condición de que abandonaran las tierras mayas. Es conocida la codicia de Cortéz quien padeció la fiebre del conquistador y se vio posicionado como el Dios que Moctezuma había soñado, aquel que sería el único y verdadero dueño de lo que los españoles ya llamaban la Nueva España.

La vida de Malinalli cambia de rumbo rotundamente con la llegada de Jerónimo de Aguilar, un náufrago español que había sido capturado y cautivo durante ocho años que le permitieron conocer la lengua maya. Así, en conjunto con él lograron el hecho fundamental que derrocó un imperio, la capacidad del entendimiento. Malinalli sabía el idioma náhualt y el maya, por otro lado, Aguilar conocía la lengua maya y la española por lo que lograron comprender a sus enemigo y así también hacerse comprender.

Su capacidad como intérprete la posicionó como favorita de Cortéz; en la gran mayoría de las pinturas que representan a la época aparecen juntos. Fue tan así su favorita que se convirtió en la madre de Martín Cortéz y en la gobernadora. Sin embargo, la visita de la esposa de Cortéz que arribaba a las nuevas tierras buscando a su esposo a quien creía muerto y termina encontrando acompañado de lo que para ella era una salvaje y para él y los locales una Doña, una igual a ella.

Tras este encuentro Malinalli ya Marina es entregada en casamiento a Juan Jaramillo y con él tiene otra hija, María Jaramillo.

Una de las partes más interesantes de su historia es cuando su madre es capturada por los españoles y llevada ante doña Marina, para elegir la suerte que a los prisioneros depararía. Todos los presentes esperaban la cabeza de esa madre traicionera que se había desecho de quien no era más que una bastarda sin la vida de su padre. Sin embargo, la suerte de su madre fue otra, doña Marina o Malinalli le dice que la perdona y que ya nadie podrá rebajarla de nuevo.

Se dice que doña Marina murió de viruela con tan solo 29 años entre 1528 y 1529, diez años después de ser ofrendada a Hernán Cortéz; pero también existen cartas que la nombran como viva en 1550. Sin duda, su vida es misterio no así el juicio que en 1826 hace Félix Varela en la que se considera la primera novela histórica en español, Xicoténcalt. En esta novela se la describe como una traidora a su cultura y oportunista. Allí comienza Marina a ser maldita y La Malinche. El malinchismo se entiende en méxico como la facilidad de una persona para adoptar costumbres que le son ajenas, que son de otro y que terminar por suplantar las de su origen.

Ahora bien, no todos tuvieron este juicio sobre la figura de Malinalli, en el siglo veinte muchos la vieron como una víctima de un proceso del que tenía que sobrevivir. Incluso, algunos la llaman la madre de la Nueva España y así, de México.

Para ser democrática, daré las dos versiones a conocer:

La Malinche, versión de la canción de Gabino Palomares (1875) por Los Zucará.

https://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_voz.php&wid=1930&t=Malinche&p=Rosario+Castellanos&o=Rosario+Castellanos

Poema de Rosario Castellanos del poemario Poesía no eres tú. Recitado por ella misma y escrito debajo.

Para ser subjetiva habré escrito este artículo en honor a esta hermana mía.


 

 

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