¿Dónde veranea Momo? El Tablao del Diablo pasó por Rocha

Por Ginny Lupin


Si digo Rocha, la primer imagen que invade nuestras mentes como colectivo es la playa. Si nos concentramos un poco más empieza a aparecer Cabo Polonio con su aura característica, los pescadores a lo largo de la costa, los artesanos… ¿Y si les digo que podemos asociar a Rocha con el Carnaval?. Raro, pero es así. Dios Momo llegó a Punta del Diablo para quedarse, de la mano del Tablao del Diablo, una propuesta que tuvo su primera edición este enero y proyecta un 2019 igual de exitoso.

Para llegar al tablado hay que recorrer toda la calle San Sebastián, entre subidas y bajadas empinadas y acompañados de un cielo estrellado que nos deja sin aliento. Esa es la primer recompensa del trayecto, que termina de darnos la bienvenida con las luces y acordes que salen del escenario situado en la entrada del Hostel Charrúa.

Es martes 16 de enero y grupos de jóvenes, familias y turistas ocupan sillas y mantas desplegadas en el pasto. Pablo Riquero termina su set y la expectativa de escuchar a El Alemán en vivo se traduce en conversaciones, sonrisas y bebidas que se comparten para combatir el fresco de la noche.

Del 10 al 20 de Enero la imagen se repite. Con artistas de primer nivel conformando la grilla, la convocatoria acompaña la propuesta, algo que sus organizadores agradecen. Es que el festival es realizado a pulmón, con el objetivo de generar un espacio cultural en Rocha, en este caso en Punta del Diablo, centrándose en traer la música popular uruguaya pero también la argentina e intentando mechar en lo posible algún artista brasileño.

Los pilares del festival determinan que este sea masivo, popular y gratuito, buscando generar las condiciones para que tanto los locales como quienes veranean en Punta del Diablo puedan acceder a espectáculos de calidad sin un aporte obligatorio. El Tablao se solventa a través de bonos colaboración a precio muy accesible, con los cuales se sortean discos de artistas del género.

Estas 11 noches de festival fue una experiencia muy ambiciosa para tratarse de la primera edición. Desde la producción se trabajó codo a codo con los artistas, buscando el feedback de aquellos que participaron para seguir mejorando en próximos años, ya proyectando lo que será el Tablao del Diablo 2019 y con el objetivo claro de mantener el formato en el tiempo.

Pasadas las 00hrs y para evitar conflictos por ruidos molestos, El Alemán, acompañado de invitados que suben entre risas al escenario, finaliza su presentación. Los flamantes ganadores de los discos festejan con quienes los rodean, los artistas se fotografían con sus seguidores y quienes se hospedan en el hostel disfrutan como nadie de vivir semejante espectáculo en la puerta de su casa por la temporada. El clima es de fiesta y mientras los grupetes emprenden la caminata de vuelta, se hace evidente que el objetivo se logró: rochenses y turistas se apropiaron de El Tablao del Diablo como un clásico más entre tantos que el departamento tiene para ofrecer.

Momo encontró su lugar en las costas uruguayas y no hay dudas que en 2019 volverá a instalar sus tablas en Punta del Diablo, a la espera de todos aquellos dispuestos a rendirse ante su encanto.


Fotografías: Leo Moyano

 

 

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