Proyectos Niños Felices: Emprendimiento social en San José

Por Valentina Canoniero


Bruno Ferreira Alba tiene de 39 años, es estudiante de Talleres Barradas (Educación por las artes) y Tallerista de Expresión Visual y Plástica. Nahuel Scaniello Pérez tiene la misma edad, es fotógrafo autodidacta, con gran trayectoria en fotografía de eventos y books. Ambos iniciaron hace un tiempo un emprendimiento a todo pulmón, con el objetivo de crear un merendero y espacio cultural para niños.

Todo comenzó con una gran inundación hace dos años donde se vio afectado sobre todo el departamento de San José. Bruno percibió que en el barrio Cementerio de San José se necesitaba una iniciativa para darle a los niños un espacio donde pudieran estar. Fue una instancia muy complicada porque el agua afectó profundamente esa zona. Comenzaron con talleres de Expresión Plástica y luego se sumó la merienda compartida. “Cuando quisimos acordar ya eran mas de 35 niños sumados en este embarcamiento”, comenta Ferreira.

En la actualidad parte de la familia de Bruno le cedió un terreno para poder construir y actualmente se está realizando  una limpieza a fondo para poder ahí mismo, en un futuro cercano, hacer una bioconstrucción con el apoyo de Mauro Zunino y su señora Indira, que es arquitecta.

Las colaboraciones surgen del esfuerzo de Nahuel, Bruno y su señora, y el apoyo de una panadería del barrio. “Ahora estamos viendo a futuro como sumar materiales para seguir con las artes plásticas. Lo que más importa en este momento es la construcción del lugar para poder trabajar mejor”, dice Bruno.

Las edades de los niños que concurrían el año pasado, cuando comenzaron, iban de los cinco a 12 años. Como primera instancia se comenzó por un taller de expresión plástica brindado por Bruno, y luego se incorporó la merienda compartida, que se daba al finalizar el taller. En breve se comenzará con talleres de huerta orgánica a cargo de Mauro Zunino, que es uno de los encargados del Centro Ambiental Ubajay de San José. Se integrarán talleres de guitarra, de teatro para  niños y adolescentes y de  danza folclórica, a lo que se sumará una maestra que brindará apoyo escolar.

En lo personal para Bruno realizar este proyecto es una muestra de agradecimiento por la beca que realizó en Talleres Barradas. En el caso de  Nahuel, tiene un carácter social y personal. Primero se integró como parte del proyecto en el área de fotografía con el objetivo de documentar todos los talleres  pero terminó cumpliendo su sueño de niño de poder integrar un proyecto de esta magnitud. Lo que se intenta hacer es que los chicos se acerquen, tanto los que están cerca de la zona del río cuando se inunda como los que están a dos cuadras y que no viven lo mismo.  “Lo que  tratamos de hacer es que a ellos no les falte nada, ya que el panorama económico está complicado, pero nuestro principal objetivo es  también brindarles herramientas para la vida y descubrir talentos ocultos. Nuestra idea es que se sumen más niños y también colaboradores ” expresa Bruno.

Provisoriamente, los talleres, al día de hoy, se están llevando adelante en el Salón Comunal del Barrio Cementerio. Se trata, sin dudas, de un emprendimiento sumamente positivo para todos esos niños de la zona, que se verán enriquecidos por la experiencia.

Contacto: Nahuel Scaniello Pérez en Facebook.

O al mail proyectovamosquevamos@gmail.com.

 


 

2 Comments

  1. Muchas gracias por la nota,por permitirnos dar a conocer este hermoso proyecto el cual estamos logrando a todo pulmón por nuestros niños .Por eso VAMOS QUE VAMOS NIÑOS FELICES!!!
    Invitamos al que quiera colaborar de todas partes del País con nuestro proyecto que nos escriba estaremos mas que agradecidos.

  2. Excelente proyecto que mira por el otro, y sin ningún reconocimiento, salvo ver la sonrisa en el rostro de los niños. Como expresaba el pedagogo Philippe Meirieu, “…Llegamos a ser humanos cuando nos brindamos a otro…” Adelante chicos y cuentan con mi apoyo. Roxana.

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