“La revancha de los derechos femeninos…”. Reedición de “Amor libre”, de Roberto de las Carreras

Por José Arenas


Más allá de las fotos, de lo que se ha escrito sobre él y demás, no puedo sacarme a un Roberto de las Carreras fachero, engreído, chanta, encantador, soberbio, galán. Quizá fuera una pose, quizá fuera una educación que iba más allá del silencio de siesta de una Montevideo de principios de Siglo XX, o quizá ambas cosas, lo que lo convertían a él y a su compinche, el poeta Julio Herrera y Reissig, en dos personajes que hoy, con todo lo que la palabra implica, llamaríamos “mediáticos”.

Sucede que en 1902, cuando en Montevideo se debatía la ley de divorcio, nuestro vate dandy vuelve de un viaje a Buenos Aires y encuentra a Berta, su esposa, en la cama con otro hombre. Mientras que el Estado hubiera amparado a De las Carreras a matar a su mujer, y respondiendo a las risitas que, seguramente, dibujaban en sus bocas lxs montevideanxs de la época, conocedores del anarquismo y la galantería de un hombre que se mostraba reacio al status del momento, el escritor construye este “Amor libre”, un tratado de ideas en forma de interviews cargados de ironía, de conceptos que aún hoy resultan corrosivos y de un pensamiento que, pasados 116 años, sigue siendo vanguardista y polémico hoy, que aún el feminismo es cada vez más fuerte y por tanto, resistido por sectores conservadores. Digamos que, en algunos aspectos, o el libro es demasiado adelantado, o la ciudad se ha quedado quieta en el tiempo.

Este año, Criatura Editora, lanza una necesaria y cuidada reedición de aquel “Amor Libre” para que las ideas de Roberto de las Carreras vuelvan a generar un poco de tormenta, para que ese “Waterloo galante”, sirva como punto de partida para cuestionar algunos elementos de la “comedia de la unión burguesa”.

El libro se estructura en estas tres interviews donde, el autor propone hablar sobre determinados temas. En la primera, su consideración del amor libre y la justificación del accionar de Berta considerándola una discípula de sus ideas anarquistas, en la segunda la deconstrucción del Matrimonio y la pacatería hipócrita del hombre burgués montevideano, y en la tercera aparece un particular; con el pretexto de contar su actual relación con Berta, con “la gatita”, el autor le da voz a la mujer en la voz de su “queridita” para expresar no solamente su derecho, sino su deseo desbocado, la necesidad de vivir lo mismo que el hombre, de experimentar la pasión libre; “Me gustaría también tener tres o cuatro amantes, ir a una orgía, y que en ella mis amantes, borrachos, se confesaran, unos a otros, sus relaciones conmigo…”, luego, respecto del amante con el cual De las Carreras la ha encontrado, Berta dice: “Yo soy una fiera, Roberto. Soy capaz de acostarme con él y contigo al mismo tiempo. A ti te pondría a la derecha… ¿Tú no me permitirías que yo fuera de los dos?”. La idea del menage a trois en 1902 propuesta por un hombre como derecho y deseo confeso de una mujer, sin duda, fue una de tantas cosas que volvieron al texto un hierro al rojo vivo para la moral burguesa. Incluso, a modo de guiño, ante los deseos de Berta, el Roberto construido en el libro se muestra reticente, ante lo cual ella no tiene reparo en reprochar: “¡Tú no eres bien anarquista! El burgués te tira… ¡Sé anarquista¡”

El texto tiene elementos de la estética modernista, ciertos afrancesamientos que devienen del movimiento literario imperante, además de cierto snobismo practicado por Roberto de las Carreras a modo de ironía, de humorada para la sociedad uruguaya de entonces. Su modernismo no es el de Delmira o el de su amigo Herrera y Reissig, ve más allá de la estética, es un arma para la burla, además de un modo para la belleza de este texto que quizá sea eterno.

La reedición cuenta con prólogo de Natalia Mardero y las ilustraciones  de Carolina Ocampo que hacen del libro un objeto completo entre contenido y belleza.

Julia Ortiz es la editora encargada de esta reaparición para Criatura Editora, al respecto del libro, hablamos con ella.

¿Por qué la reedición de “Amor libre” a más de un siglo de su aparición?

Amor libre es un libro incómodo, hoy un poquito menos que en 1902, pero todavía incómodo, por eso era necesario volver a ponerlo en circulación. Si bien el siglo XX ha coqueteado más de una vez con las ideas de Amor libre, sobre todo en los 60, lo cierto es que muy poco ha cambiado, así que el libro está tan fresco como lo estaba en su fecha de publicación. Por entonces se discutía una primera ley de divorcio, pero Roberto de las Carreras estaba proponiendo la abolición del matrimonio. Acabamos de lograr que el matrimonio sea igualitario, recién, un siglo después, así que mirá si estaremos lejos todavía de pensar en abolirlo. Me alegro por el derecho conquistado, pero lamento que no haya sido oportunidad de hablar de cómo el matrimonio es una institución reguladora de la propiedad, no del amor.

¿Creés que, hoy, el libro pueda tener un impacto similar o distinto al que tuvo en el 900?

El feminismo abrió grandes grietas en la construcción del discurso masculino y ya no es tan extraño hablar del derecho de la mujer al dominio de su cuerpo, o el cuestionamiento de su rol de madre, que se plantea en el libro; pero esas grietas no llegaron todavía a quebrar el sólido bloque del orden patriarcal. Roberto de las Carreras vivía en una época en la que la ley te amparaba si matabas a tu esposa al encontrarla en la cama con otro. Nosotras también vivimos en esa época. La ley acaba de modificarse el año pasado. De verdad. Y no sabemos cuánto falta para que se modifique en las cabezas, porque la última vez que miré nos seguían matando por irnos con otro. Y la sociedad sigue cuchicheando a la salida del teatro, tal y como le pasaba a la Favorita de Amor libre, porque los hombres libertinos siguen siendo “mujeriegos” pero las mujeres, “putas”. No sé qué impacto pueda tener, pero sé que hemos avanzado mucho en algunas cosas pero en otras, que se proponen en el libro, nos seguimos llevando la mano a la boca como señoras escandalizadas.

¿Qué significa, en la sociedad uruguaya actual, ese “énfasis” en el “amor libre“?

Por su sesgo anarquista, el libro instala la discusión en el plano económico, equiparado a la burguesía con el marido y al proletariado con el amante. Esto enriquece y complejiza un enfoque del matrimonio que sigue siendo poco problematizado. Cien años después nos mantenemos muy lejos de dejar de mezclar nuestras relaciones amorosas con nuestras sociedades de producción capital. En relación a la monogamia y a los intereses económicos del matrimonio, nos pasamos el siglo barriendo debajo de la alfombra, para usar la metáfora popular a la que echó mano Emir Rodríguez Monegal en “Sexo y poesía en el 900”.

¿El autor es un olvidado?

Roberto de las Carreras es un olvidado, como decís vos, y fue también olvidado en su propio tiempo. Fijate que de los largos 90 años que vivió, estuvo más tiempo encerrado con un diagnóstico de insanía (50 años de los que no se supo ni una palabra de él) que en la vida pública. Un diagnóstico que andá a saber, porque él era tan incómodo como lo fue su madre, Clara García de Zúñiga, y como lo es su libro: inaceptables para la moral burguesa. Poner “Amor libre” de vuelta frente a los ojos de la aldea sirve para que pensemos qué tanto hemos conquistado en cuanto a libertades para amar en el siglo XX y lo que va del XXI.

Amor Libre

Roberto de las Carreras

Criatura Editora. 2018.

101 Pags.


 

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