Libros de poesía esenciales del 2018 (Primera parte)


Por Íbero Laventure

La poesía goza de buena salud en nuestro país. Gracias a la movida de los Slams, Jams, y a toda una nueva generación conectada hacia ella desde  allí, lo poético-performático ha cobrado nueva fuerza. Y si a eso le sumamos el premio Cervantes a Ida Vitale, la fermental antología poética de Poetas Ultrajóvenes (En el Camino de los Perros) y editoriales que solidifican sus propuestas poéticas con pie  cada día más firme  como Yaugurú, Civiles Iletrados, La Coqueta, entre otras. Podemos afirmar que la poesía no solo goza de buena salud sino que se ha consolidado como lo que es, una usina  removedora para con los demás géneros literarios.

Pretendo en estas líneas recomendarles cinco libros esenciales de poesía editados en este 2018, desde las preferencias de un lector del género que se apasiona con cada verso por nacer, e insiste, con el rol fundamental de la poesía para con la literatura en general. Ellos son:

ULTRATANGO, de Miguel Ángel Olivera.

Un poemario que se manifiesta a toda entrega por la urgente necesidad de nuevas formas. De nuevos compases que se animen, que quiebren, que fraccionen a la pacatería ombligocentrista de los sones permitidos. Apostándo al vuelo poético desde la necesidad vertiginosa de la música, de un dos por cuatro tan redentor como esencial. Con guiños y homenajes a varios músicos del género. Transgrede a su propio cometido, porque ese Ultratango que late en las páginas es una excusa para la redención-acción de los contornos, para desdibujarlos con tango, poesía, literatura, o vida.

Olivera, hace tango en su dolor, y lo transforma en su mejor vuelo, poesía que cuestiona, intimida y  erosiona emocionando.

Edita Solazul-Postal de poesía.

 

ANTOLOGÍA CRÍTICA DE POESÍA URUGUAYA  ULTRAJOVEN,  de Autores Varios.

En un país conservador y envejecido que se copilen en un libro a veintiséis autores menores de veintitrés años es un logro. Y a ese logro, no es necesario empañarlo. Los logros se disfrutan. Se celebran.

Esos veintiséis jóvenes son la gran celebración de esta antología. Emergen sin maquillajes rumbo a una expresión necesaria y tribal. Estos cachorros parecen decirnos con cada verso que la poesía esta viva, porque las bases que emergen la cuestionan, la resuenan, la provocan, la alimentan; y en esos conceptos se libera el juego de un libro vital como pocos.

Edita Estuario

ESCANDINAVIA de Tere Korondi.

La fricción que nace tras la fractura es la que desencadena un vuelo poético lacerado y en búsqueda. Las formas se valen de herramientas para expresar el dolor del quiebre y se emparejan entre cada respiración que gime necesidad por continuar en el juego. Lo dicho y lo no dicho, abren la ventana al poema, que interactúa con el lector en imágenes potentes y cuestionadoras para devorar un libro que merece releerse con cada tormenta existencial.

Necesarias gotas de delicada femineidad cabalgan y atraviesan las pupilas. La vida es mujer, y la muerte su hermana mayor lo consagra en poesía.

Edita E. del Azahar.

LA EDAD DE LA INDECENCIA de Gabriel Di Leone.

La memoria del pasado reciente socio-político de nuestro país, nos recuerda que hay poesía que es tan necesaria como fermental. El poeta se permite reflexionar desde una autocrítica que lo convierte en tablero de sus propios dardos, permitiéndonos además desentrañar fauces de oprobios que muchos no quisieron ver, desde las formas más poéticas.

El sexo entrelaza colores, y grita su aullido aún no perimido desbordando estocadas certeras, que edifican una ironía relajada y urgente a la vez.

Un libro que abre la palabra al encuentro con una identidad que aguarda ser escrita, también desde lo poético.

Edita Civiles Iletrados.

 

ESTO NO ES UN LIBRO DE POESÍA de Gustavo Wociechowski

Burbujas poéticas, que giran en torno a la reflexión, el humor, la palabra, y la vida. La formalidad se abstiene de formar parte en el juego al que nos invita el poeta. Parece reivindicar con cada trazo los juegos de los cronopios cortazarianos, o los mojos de Buscaglia, desde la originalidad de cada uno de los carnets que componen el libro.

Lo lúdico es poesía que besa los tallos bellos de una floreciente planta a disfrutar leyendo, por eso este libro se devora como una necesaria fruta, sin estupor y con alegría.

Edita Yaugurú.


 

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