Racconto: 10 libros del 2018


Por José Arenas (*)
Así como en la precuela del racconto del año mencioné diez discos de tango que había logrado rescatar en una camada de placas salidas en el 2018, este año, también dedicado a la lectura me encontré con algunas sorpresas (y no tanto) que se editaron en materia de letras. De lo mucho digerido entre papeles y tintas, va mi selección.

1) “Poemas para mi novia extranjera” (Civiles Iletrados), de Luis Pereira Severo

El “urubeatnik” Pereira presenta la edición uruguaya de “Poemas para mi novia extranjera”, un poemario que, como la tinta del poeta sabe hacer, propone una estética muy propia de su generación, entre la melancolía tanguera del desamor, la euforia trovadoresca de la sexualidad, la ametralladora social de la guerra, la muerta, el sistema aplastante. Una colección de poemas marca Pereira, poeta de marcado oficio.

2) “China es un frasco de fetos” (Alto Pogo), de Gustavo Espinosa

Una novela primigenia escrita por la pluma de quien hoy ya es uno de los líderes de la narrativa uruguaya. Una estética quebradiza en el modo de narrar, una distopía difícil y al mismo tiempo muy fácil de ubicar, el juego y la importancia del lenguaje. Una novela que rompe con el decir y a la vez, en su entramado, previene con aquellos que cortan el lenguaje. Una forma distinta de entrar en el mundo Espinosa.

3) “Los teléfonos de papel” (HUM), de Felipe Polleri

Otra arremetida del mejor de los escritores de la Banda Oriental. La lapicera maldita de Polleri irrumpe otra vez con su mundo descosido lleno de locos y almas corrompidas para, esta vez, armar un lírico suceso novelístico que va entre el microrrelato, el cuento, la novela en sí. Nunca exento de crueldad y de ternura, como un niño asesino, el mundo Polleri se mete con el amor, las mujeres, los hombres, la ciudad como un monstruo, Dios como una esperanza gastada. La segunda parte, además, propone una versión gráfica del mundo de la narración a cargo de los diseños de Lucía Boiani.

4) “Personas que quizás conozcas” (Emecé), de Virginia Feinmann

Como secuela de su anterior novela “sui generis”, “Toda clase de cosas posibles”, Virginia Feinmann propone otra vez la estética del patchwork, una serie de microrrelatos que pueden o no ser leídos como una novela. Como en el anterior libro, el hilo era la separación y los últimos momentos del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, esta vez el amor con un hombre casado, un padre en delicado estado de alud y los manotazos crueles del gobierno de Mauricio Macri le sirven a Feinmann para pasar de la picardía y la sensualidad a la intimidad poética que ronda su estilo.

5) “Kentukis” (Literatura Random House), de Samanta Schweblin

Siempre transitando de una manera u otra el mundo de “lo perturbador”, la última novela publicada de la autora argentina esta vez roza el mundo de la ciencia ficción y da vida a unos tiernos pero inquietantes peluches robóticos a través de cuyos ojos alguien nos observa. Uno compra el peluche, y en algún lugar del mundo alguien nos ve a través de sus ojos. Así estamos a la merced de quién sabe qué. Una forma distópica de mostrar la exposición y la soledad en un mundo donde uno le regala su intimidad a cualquiera.

6) “Cómo desaparecer completamente” (Página 12), de Mariana Enríquez

Desaparecida desde su primera edición, volvió este año en la colección de escritoras de “Página 12”, la segunda novela de Mariana Enríquez, la que le sigue a “Bajar es lo peor” y la que deja ver la estética que manejaba la autora argentina antes del “realismo-horror” de sus libros más recientes. Un país que se viene abajo, una familia del conurbano porteño que está en sus estertores y un adolescente que ya no aguanta más. No aguanta nada, su país, su edad, su tiempo. El conflicto de haber sido adolescente en la crisis, haber sobrevivido al tiempo de la escasez. Un relato fotográfico de la clase media baja de la argentina del 2001.

7) “Amor libre” (Criatura Editora), de Roberto de las Carreras

El acierto de Criatura Editora es, en esta época haber traído este mentado pero olvidado libro al tiempo actual, un libro que, en realidad, en gran medida supera el pensamiento de estos tiempos y se adelanta de la misma manera que se adelantó en su aparición, allá en los albores del 900. Ante un affaire de su “querida” el dandy Roberto de las Carreras es hostigado por la mirada hiper patriarcal y conservadora de su época, a ver cómo ha de reaccionar ante un engaño el predicador del amor libre. Con maestría, De las Carreras pasa por el humor y la filosofía para mostrarnos una vez más que, en materia de literatura, nuestro principio de siglo XX fue formidable.

8) “Peregrinaciones profanas” (Sudameticana), de Fernando Noy

Cronista, protagonista, poeta y dios lisérgico del “under” porteño de los 80, Fernando Noy sigue aquí el consejo de su amado Lemebel, cuando el chileno le dijo; “Noy, no hables más. Escríbelo”, y así nuestro bardo marica nos muestra en una serie de relatos su vida de “metamorfosis ambulante” desde los años 60´, su caravana mágica por la vida de grandes mitos del Río de la Plata, desde Paco Jamandreu hasta María Luisa Bemberg, pasando por la Pizarnil y Marosa di Giorgio. Siempre fiel a su lírico fuego, la prosa de Noy muestra la posibilidad de vivir otros mundos y otros tiempos, en un solo planeta y en una sola vida.

9) “Cuarenta poemas” (Editorial Lisboa), de Alfredo Fressia

Otra vez una reedición. Esta vez, de un tríptico de libros editados hace casi cuarenta años por Ediciones de UNO, de uno de nuestros mejores poetas actuales, Alfredo Fressia. Es sorprendente ver el modo en que Fressia supo ser poeta desde su primer libro, supo el oficio de la poesía, un oficio que ejerce desde entonces. Los “40 poemas” son una forma de entrar al mundo Fressia y seguir, y seguir.

10) “Rap de la Pocha” (Yaugurú), de Lalo Barrubia

Dueña de las performances montevideanas, aunque radicada en Suecia, Lalo Barrubia es, en secreto a mil voces, la mejor performer uruguaya. El año pasado ya Montevideo la tuvo presentando una reedición de “Arena”, su primera novela. Esta vez, el año contó con la reedición de los poemas para decir: “Rap de la pocha”. Una secuencia de poemas de fuertísimo fuego, dolor y placer femeninos. Una serie de textos de cuidadosa musicalidad, de rabia poética, y de una lírica que hereda esquirlas del punk, pero que lo supera y se muestra moderna, o aún mejor; atemporal. La rabia de las pochas en una era que le pertenecerá a las mujeres.

YAPA:

11) “Las historias que Fressia no contó” (Estela editora), de Autores Varios

Un manojo de poemas de Alfredo Fressia y un notable ejercicio; convertir el trasfondo de esos poemas en cuentos. Así entonces aparecen historias muy bien logradas de jóvenes y a la vez grandes narradores contemporáneos. Una forma perfecta de leer un panorama de la narrativa joven actual y a la vez introducirse a la seducción poética de Fressia.


(*) Publicado en www.lalunapodcasts.blogspot.com

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