Fiesta de Iemanjá: celebrar sin contaminar

Por Diana Pumar, de COENDU (Conservación de Especies Nativas del Uruguay) y Limpieza de Costas del Uruguay // Fotografías de Ariel Ugolino


Un día para agradecer, pedir perdón y reconectarnos con nuestra Madre Naturaleza.

Esa fue la consigna de la Federación Afroumbandista del Uruguay en la víspera del 2 de febrero del año pasado, marcando un gran precedente. En una nota del diario El País Mãe Susana Andrade llamó a los fieles a “volver a las raíces” llevando ofrendas naturales, como en el culto original. “Iemanjá es la madre de las aguas, la gestora de vida y la necesitamos saludable. El sentido de este 2 de febrero es pedir perdón a esa naturaleza que agredimos sea con hechos u omisiones. Prediquemos con el ejemplo, ofrendemos naturaleza a la naturaleza,” exhortó. Desde el lado de los responsables de la religión, propuso “ofrecer el compromiso de no contaminar más en el día de Iemanjá y en el resto de los días del año”.[i]

El origen de su nombre viene del idioma africano Yorubá “Yèyé omo ejá”, que significa “madre cuyos hijos son como peces”. Para los dos cultos afrobrasileros más difundidos, Candomblé y Umbanda, Iemanjá es la reina de todas las aguas y la madre de todos los hijos de todo el mundo. Es el orixá, es decir la fuerza de la naturaleza, que sustenta a la humanidad, por eso está asociada con la maternidad. Más allá de las creencias, esta simbología es muy pertinente ya que el agua es el elemento principal de la vida en nuestro planeta: en su ausencia no puede existir ninguna forma de vida conocida. Los científicos coinciden en que la vida se originó en el mar. Sin el océano no podríamos vivir. Es el mayor ecosistema de nuestro planeta, que debería llamarse planeta Agua, ya que esta cubre el 72% de la superficie del globo, siendo un 97% de agua salada (mares y océanos). [ii]

La emblemática frase del capitán Paul Watson, fundador del movimiento mundial para conservación de la vida marina Sea Shepherd, “Si el océano muere, nosotros morimos” es una alarma debido a los dos grandes problemas que enfrenta en forma creciente el mayor ecosistema de nuestro planeta: la pesca abusiva y la contaminación. La ONU anunció que si seguimos al mismo ritmo de consumo de artículos descartables, en 2050 habrá más plástico que peces en el océano. El Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) demostró que la contaminación por plástico llegó a todos los rincones, desde las playas de Indonesia hasta el fondo del océano del Polo Norte y está pasando por la cadena alimenticia, incluso hasta llegar a nuestras mesas. En 1950, con una población de 2.500 millones de personas, la industria produjo 1,5 millones de toneladas de plástico. En 2016, con una población de más de 7 mil millones, se  produjeron 300 millones de toneladas,  con graves consecuencias para las plantas y los animales marinos. [iii]

Necesitamos tomar consciencia en forma urgente de la importancia que tiene la salud de océano, ya que dependemos de él absolutamente para vivir. Allí se genera por lo menos el 50 % del oxígeno que respiramos, lo produce el fitoplancton a través de la fotosíntesis. Según investigación de un equipo de la Universidad de Dalhousie (Canadá) publicado en la revista Nature en 2010, el fitoplancton ha disminuido drásticamente en los últimos 100 años por causa del aumento de la temperatura, en el hemisferio norte disminuyó un 40 % en los últimos 50 años. El fitoplancton es también la base de la cadena alimenticia marina y sustentando sus ensamblajes desde el zooplancton hasta grandes mamíferos marinos, aves marinas y peces. “El fitoplancton es el combustible gracias al cual funcionan los ecosistemas. Un declive del fitoplancton afecta a toda la cadena alimenticia, incluso a los seres humanos.” [iv]

La fauna marina no solo tiene derecho a vivir, sino que es fundamental para la salud del océano. Las ballenas por ejemplo, no solo son seres maravillosos, sino que las necesitamos para respirar. Son los grandes abonadores del mar, su excremento contiene muchos nutrientes, como los minerales, que alimentan al fitoplancton.
La ecuación es simple: +Ballenas = +fitoplancton = +Oxígeno. [v]

Uruguay cuenta con mayor superficie marítima que terrestre y son varias las especies ya sean costeras u oceánicas, regionales o migratorias, que están en riesgo de extinción debido al accionar humano. Por citar algunos ejemplos, nuestro delfín nativo Franciscana (Pontoporia blainvillei), está en peligro por causa de la captura incidental en redes de pesca, donde queda atrapado sin poder salir a respirar. A ello se le suma que muchas veces mueren por ingerir plástico. Según fuentes de COENDU (Conservación de Especies Nativas del Uruguay), de las aves más amenazadas en nuestro país, la mayoría son marinas, entre ellos casi todos los albatros, algunos petreles y pingüinos, la gaviota cangrejera, el gaviotín real, y los chorlos que tienen alguna amenaza a nivel global. Las cuatro especies de tortugas marinas que tienen nuestras aguas como parte fundamental de su ruta y por tanto de su ciclo de vida, están en riesgo de extinción por causa de la pesca y/o la contaminación. Según investigaciones de Karumbé, como mínimo el 90 % de las tortugas que nadan en nuestras aguas han ingerido plástico.

La imponente cantidad de basura depositada al mar cada 2 de febrero resulta impactante, como también lo fue encontrarnos con cientos de miles de bolsas de leche en la orilla durante la tercera limpieza de Playa Capurro, en Setiembre de 2017. [vi] Ello motivó una fuerte atención por parte de la prensa, aunque no tanto de las autoridades, de quienes aún no hemos obtenido una devolución por la denuncia efectuada. Recordemos que esto fue en un contexto de cuatro limpiezas efectuadas durante todo el 2017 , por parte del movimiento de Limpieza de Costas del Uruguay en una de las cinco playas más contaminadas del planeta, según reconoció la Agencia Internacional Reuters de noticias el pasado 5 de junio Día Internacional del Medio Ambiente. Se trata de 1,5 kilómetros de basural en la costa que otrora fue una de las mejores playas de la capital. [vii]

Me pregunto si la esta es la única celebración que ensucia nuestro primordial ecosistema. El día después de Iemanjá no sólo encontraremos la playa repleta de ofrendas con materiales nocivos para el ambiente, sino que también la arena estará llena de vasos, sorbitos, botellas y bandejas de poliuretano que dejan los espectadores. Lo mismo podríamos encontrar después de cualquier show u otro evento masivo en la costa. Tal vez alguien recuerde la imagen de cientos de botellas tiradas en la rambla después de una carrera de alguna de las grandes marcas, o el video donde se muestra los miles de trozos de plástico metalizado volando directo al mar desde el Faro de Punta Carretas durante la fiesta Creamfields Montevideo, en noviembre del año pasado. [viii]

Otro ejemplo de momentáneo regocijo con fatales consecuencias para el ambiente, es el lanzamiento de miles globos de helio, una moda nefasta que por desgracia llegó a nuestro país en el mismo momento que en otros lugares del mundo se está prohibiendo. Tienen la particularidad de volar a la deriva miles de kilómetros, cayendo al desinflarse o explotar. Aunque se suelten en una ciudad, hay altas probabilidades de que caigan en cuerpos de agua y sean ingeridos por animales como aves, tortugas o delfines, provocando su muerte. “Las autopsias de muchos animales marinos muertos revelan restos de globos en sus estómagos. Se han observado casos en que un solo globo de mylar (papel de aluminio) ha provocado la muerte de un cachalote”. [ix]
Sin ir más lejos, varias organizaciones para la conservación de la fauna nativa de nuestros vecinos argentinos se han pronunciado en conjunto para llamar a la reflexión a los ciudadanos y pedir a las autoridades que se prohíba esta actividad.[x]

Parece que hoy todos siguiéramos una gran religión que no reconoce clases, ni culturas ni países: el gran culto al consumo. Es ese mismo que genera islas de basura en medio del océano y micropartículas de plástico que entran en la cadena alimenticia hasta llegar incluso a nuestras mesas. Ese que genera 1.200.000.000 de bolsas al año tan sólo en un pequeño país como es Uruguay.

Nos olvidemos que todos tenemos un gran poder, que es el poder de compra con el que cada día del año le decimos al mercado lo que debe fabricar. Así, los hijos de Iemanjá pueden elegir ofrendarle flores, comida y barcos de papel o cartón, tal como lo recomiendan varios paes y mães de religión, quienes fabrican los barcos de poliuretarno pueden optar por hacerlos de cartón, y las autoridades deberían controlar lo que se vende frente a las principales playas durante ese día, y sólo permitir lo que esté hecho con materiales amigables al ambiente. Del mismo modo todos debemos reflexionar antes de decidir lo que consumimos, las empresas deben reducir el uso y la fabricación de plástico y las autoridades dedicarse a establecer límites y controlar la fabricación, venta y uso de materiales dañinos como el plástico. Sólo tenemos una madre naturaleza que nos da la vida. Si la queremos, debemos cuidarla.


[i] https://www.elpais.com.uy/informacion/federacion-umbandista-llama-pedir-perdon-naturaleza.html

[ii] http://www.infobiologia.net/2014/02/mar-origen-vida.html?m=1

[iii]http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2017/05/especial-la-onu-lucha-por-mantener-los-oceanos-limpios-de-plasticos/

[iv] http://www.agenciasinc.es/Noticias/El-fitoplancton-disminuye-en-los-oceanos-desde-hace-un-siglo

[v] https://www.fundacionaquae.org/wiki-explora/39_plancton/index.html

[vi] https://www.facebook.com/daleplay.com.uy/videos/1622502387812029/?q=Dale%20Play%20capurro%20III

[vii] https://www.elpais.com.uy/informacion/eterno-retorno-basura.html

[viii] https://www.facebook.com/rodrigo.viabba/videos/10214584301144508/?query=creamfields

[ix] http://faada.org/actualidad-579-globos-de-helio-y-sus-graves-consecuencias

[x] https://www.ecoportal.net/paises/argentina/los-globos-no-van-al-cielo-van-al-mar-y-lo-contaminan/

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