Los Ramones: cuando menos es más

Catorce canciones en menos de media hora. En la misma cantidad de tiempo que dura una canción, o dos, de las estrellas inalcanzables del rock progresivo, escuchás el debut discográfico de los Ramones. La simpleza de estos temas destruye la complejidad y el barroco de la mayoría de los discos exitosos de los años 70. En la portada se ve a cuatro inadaptados de los barrios bajos de Nueva York que vienen a demostrar que el arte está al alcance de la mano de cualquiera.


Por Nicolás Hidalgo     

La foto fue tomada no muy lejos del boliche en donde empezaron. “Eran peor que Television. Y eso que Television, por ese entonces, era horrible”, le dijo Hilly Cristal a la revista Rolling Stone al recordar la primera vez que los Ramones audicionaron para tocar en el CBGB.  Hilly era el dueño de este antro ubicado en la calle Bowery 315, al sureste de Manhattan. La Nueva York de los ´70 estaba lejos del glamour que conocería en décadas posteriores al igual que la música de los Ramones lo estaba de la sofisticación del rock de ése momento. En el documental End Of The Century, el periodista Legs McNeil describe a la Gran Manzana del año 1975 como un lugar vacío: “Desde la segunda guerra mundial las personas habían huido de las ciudades a estos nuevos sitios llamados suburbios. Así que la gente se iba de Nueva York y ésta estaba desierta. Tenías esa sensación de que se habían ido tus padres, así que podías tomar el control y hacer lo que quisieras”. Y lo que quiso hacer McNeil fue la revista Punk, que se vendía precisamente en el CBGB.

Volvamos a la foto: al fondo se ve una pared de ladrillos descascarados y grafiteada; recostados sobre ella, de izquierda a derecha, están Johnny, Tommy, Joy y Dee Dee. No son hermanos pero todos van a decidir llevar el apellido Ramone, en homenaje a uno de los alias con que se registraba Paul McCartney en los hoteles cuando estaba de gira con los Beatles. Visten camperas de cuero, remeras, jeans gastados y championes blancos; toda ropa de segunda mano. Del otro lado de la cámara está Roberta Bayley. “Esas fotos no eran para la banda ni para un sello discográfico” recuerda la fotógrafa: “eran para una nota que se estaba realizando para la tapa del tercer número de la revista Punk”.

Roberta pertenece a esa cofradía que se formó en torno al CBGB. Llegó a fotografiar a casi todos los grupos que tocaron allí en los años setenta: Blondi, Talking Head, Television, Jimy Thunders and The Hadbrakers, entre otros. En esa misma nota brindada al sitio infobae, en donde Bayley cuenta cómo retrató a la banda,  también confiesa que la discográfica sólo le pagó U$S 125: “lo que no era mucho. Básicamente fue un insulto para mí porque habían gastado todo el presupuesto en el fotógrafo cuyas fotos no usaron”. Las instantáneas que no usaron fueron unas que emulaban la portada del disco Meet The Beatles!: fondo oscuro, con sus caras en blanco y negro. Contrataron a fotógrafos profesionales a los cuales se les pagó cerca de dos mil dólares para lograr un resultado acorde. Al final hubo una opinión unánime entre todos los involucrados: a ninguno les gustó. Algunas fotos habían quedado demasiado artísticas y otras directamente no tenían nada que ver con lo que querían.

El primer disco ramonero salió el 26 de abril de 1976 por Sir Recors. Dos meses antes, en febrero, Roberta y la banda se encontraron en un callejón del East Second Street, a pocos metros de la calle Bowery, para realizar las fotografías para el artículo que publicarían en la revista Punk. Los Ramones todavía estaban grabando su debut que se había empezado a pergeñar, muy lentamente, casi un año antes. Durante todo 1975 los comandados por Johnny se convirtieron en la sensación y banda (casi) estable del CBGB. En una de estas presentaciones Lisa Robinson, editora de los periódicos Hit Parader y Rock Scene, los vio y decidió escribir acerca de la banda. De ahí en más la cobertura de prensa fue en aumento y el público también. La misma Robinson contactó a Danny Fields, ex mánager de The Stooges, para presentarle a los Ramones, y éste consiguió que grabaran en los estudios 914 Sound. De allí salieron con un demo que contenía las canciones “Judy Is A Punk” y “I Wanna Be Your Boyfriend” que repartieron en las distintas compañías discográficas. Uno de esos demos llegó a las manos de Seymour Stein, presidente del sello Sire Records. La compañía los llamó para que tocaran en sus estudios y al final les terminó ofreciendo un contrato para publicar un sencillo que incluyera la canción “You’re Gonna Kill That Girl”. Los Ramones y Danny Fields habían ido con la idea de grabar un álbum completo así que rechazaron la oferta. La disquera adaptó el pedido y les ofreció lo que querían: la grabación de un disco.

En ese momento Sire era un sello pequeño abocado al rock progresivo, al igual que lo hacía el resto de la industria de la música. El rock se había llenado de expertos instrumentistas con canciones eternas, solos de guitarras prodigiosos y mucha, pero mucha, sofisticación transmitida mediante teclados y sintetizadores. En comparación con esto los Ramones sonaban muy básicos e inexpertos: canciones cortas, crudas y a una velocidad inusual; temas fáciles de ejecutar y con melodías atractivas.  Estas características hicieron que marcaran la diferencia con el establishment rockero que volaba alto en sus aviones privados. Con los Ramones la música vuelve a las calles para estar al alcance de cualquiera. Sin proponérselo, la banda nacida en el CBGB da un giro a la historia del rock y vuelve a las raíces inventando algo nuevo: el punk.

La portada de su disco debut está en sintonía con esta vuelta a las raíces: foto del grupo en riguroso blanco y negro, como en las viejas épocas de los comienzos del rock. El nombre Ramones aparece en tipografía Franklin Gothic, elección hecha por Arturo Vega, un amigo de Dee Dee, quien se encargaría de diseñar el resto del arte del disco. La imagen de los cuatro jóvenes de Brooklyn, con camperas de cuero como la de Marlon Brandon en la película The Wild One, definió la estética de la banda e influyó en otros grupos.

Para muchos este primer disco es el mejor trabajo de los Ramones. Lo mismo pasa con la foto tomada por Roberta Bayley. Hoy esa imagen es parte de la colección permanente del MOMA de New York y un hito en la historia del rock. Es el buque insignia de una nueva generación que va a mostrarse al mundo con todo su desparpajo e independencia al grito de one, two, trhee, four!!!


 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*