Personas en situación de calle: ¿Nos es indiferente?

Las personas viven apuradas, van aceleradas a estudiar, a trabajar por lo tanto a cumplir sus respectivas obligaciones. Es allí, transitando por las calles de Montevideo que se ven a muchas personas en situación de calle o indigencia. Ellos son hombres, mujeres y hasta niños donde no tienen un techo y deambulan por las calles montevideanas sin esperanza alguna. Según estadísticas del MIDES existe un total de 1500 personas que viven en situación de calle.


Por Valentina Canoniero

Si se habla de vulnerabilidad social se está haciendo referencia a precariedad laboral, económica, social y hasta vincular y afectiva. Todos estos aspectos unidos entre sí derivan en una situación compleja donde las personas sufren inseguridad. Esta inseguridad e incertidumbre entre el presente y el futuro crea un desbalance psíquico de los individuos dejándolos más vulnerables como para valerse por sí mismos. Quienes llegan a esta situación son personas para quienes los factores psicosociales nombrados se han potenciado negativamente, produciendo una situación de extrema vulnerabilidad social. Este es un fenómeno propiamente urbano que ocurre en las ciudades más grandes y con vínculos que no son personalizados ni apuntan a desarrollar la personalidad del individuo. Los indigentes se rigen por ciertos códigos y estrategias y producen mecanismos de defensa psíquicos para sobrevivir a esas duras condiciones. Los vínculos afectivos escasos tienen un papel preponderante en las personas que están en esa situación. Una de las peores consecuencias de este escenario es la dificultad para construir un futuro y, por tanto, para visualizar un proyecto de vida. En muchos casos, estas situaciones se ven agudizadas por la incidencia de otros tipos de patologías psicológicas, tales como depresión, trastornos de personalidad, trastornos delirantes o psicosis. Según estadísticas del MIDES existe un total de 1500 personas que viven en situación de calle, según en Censo y Conteo de Personas en situación de calle.

De acuerdo a este estudio, entre Montevideo y el interior son 809 las personas que duermen en refugios. El censo 2011 fue en Uruguay el primero que contó con un operativo específico para relevar a los indigentes, señala el informe del Mides. Sin embrago, se aclara que el país ya contaba con experiencias similares realizadas por fuera del marco de los Censos de Población y Vivienda. Así es que en el 2006 el Mides llevó adelante el Primer conteo y censo de personas en situación de calle y refugios.

Estos datos demuestran un número importante de personas viviendo en situación de calle. Si nos acercamos un poco más a situaciones puntuales podemos conocer el caso de Filomena.

Filomena es una indigente de aproximadamente 60 años. Desde las nueve de la mañana se encuentra en Tres Cruces pidiendo monedas. A duras penas tiene calzado y ropa acorde al clima y habla de cosas que para muchos son extrañas, como que las personas tienen alma de animales o que el fin del mundo está por venir. Notoriamente en su caso se ve lo que se mencionó antes de los trastornos psiquiátricos causados por la vulnerabilidad. Otro caso es el de Ernesto, conocido como “El Barba”, quien deambula por la terminal de Portones Shopping. Ernesto era dueño de una empresa de construcción y alto poder adquisitivo. Desafortunadamente su esposa e hijo murieron en un accidente de tránsito. A causa de esto Ernesto se refugió en juegos del azar y la bebida donde finalmente lo perdió todo. Lo podemos ver en la terminal, con la mirada perdida y el semblante triste caminando de una punta a otra para matar el tiempo. Y es así que los indigentes viven en un mundo ajeno a los que están más integrados a la sociedad y donde no tenemos en nuestros días tan movidos un tiempo para observarlos bien. O pensar que, como en el caso de Ernesto, hoy lo tenemos todo y de pronto podemos perderlo todo también.

¿Hay esperanza entonces para estas personas? Frente a esta situación el Mides desarrolló diferentes programas para buscar una solución a las personas que están en tal grado de vulnerabilidad. Estos se orientan a personas mayores de 18 años de edad que duermen a la intemperie. Existe una línea gratuita que es 08008798 donde se puede dar aviso de personas en situación de calle.

La Puerta de Entrada en Montevideo funciona en el horario de 10 a 22 horas (a excepción de los feriados no laborables que es servicio abre a las 16 horas) en Convención 1572. Se trata de lugar donde reciben a las personas donde se realiza un diagnóstico primario con la finalidad de valorar el servicio adecuado para cada situación, derivándolo, de acuerdo a esto, al centro correspondiente. Los objetivos de este programa son contribuir a la reinserción sociocultural y económico – laboral así como también brindar soluciones habitacionales más o menos transitorias.

Existen tres programas y un equipo móvil que contacta a las personas en situación de calle:

El Programa Calle se trata de un programa de inclusión social dirigido a personas en situación de calle mayores de 18 años con una capacidad de atención de 1015 personas. Funciona en Montevideo, Pando, Rocha, Maldonado, San José, Cerro Largo y Paysandú.

Luego está el Programa de atención a mujeres con niños, niñas y adolescentes. Apunta al abordaje familiar en situaciones de extrema vulnerabilidad que condicionan la posibilidad de contar con un espacio de desarrollo familiar autónomo en mujeres con niños, niñas y adolescentes. Su principal dispositivo de intervención son los centros 24 hs. Su capacidad de atención es de 50 personas en Montevideo, Paysandú, Canelones, Maldonado y Pando.

Por último, está el Programa de Atención que requieren cuidados particulares, el cual brinda atención a personas con dependencia crónica o aguda, o en procesos de recuperación que no cuentan con recursos económicos para acceder a servicios de cuidado. Sus dispositivos de intervención son los Centros de Recuperación Tarará (en el marco de acuerdo de trabajo con ASSE y BPS), las Casas Asistidas para personas con trastornos psiquiátricos (en el marco acuerdo de trabajo con ASSE) y los centros para adultos mayores y personas dependientes. Atiende a 243 personas en Montevideo, Lavalleja y Treinta y Tres.

Durante los meses en los cuales las condiciones climáticas resultan más adversas para la permanencia en calle se intensifican algunas acciones de atención a las personas en situación de calle. Se prolonga el horario del equipo móvil hasta las 2.00 horas y se intensifica la disponibilidad de técnicos de la salud (medicina general y psiquiatría) para realizar atención en el marco de las intervenciones del Equipo Móvil y de los Centros de Atención. Además se da apertura de un Centro Nocturno de Contingencia con 50 plazas para atender la demanda incremental del invierno y se mantienen los centros nocturnos abiertos las 24 horas.

El Mides apoya a estas personas, pero también hay otra cara de la moneda, más pesimista.

El subsecretario del Mides, Lauro Meléndez en palabras textuales señaló oportunamente que es un problema que ya no tiene solución en el mundo y donde se necesita una visión estratégica de acercar mucho más a los operadores que trabajan con esta población como el Mides, Asse y la Secretaría de Drogas. Pero también comentó que no todo el panorama es desfavorable en un 100% ya que 150 personas egresaron del programa de Atención a Personas en Situación de calle.

Este programa se basa en un equipo móvil interdisciplinario que toma contacto con las personas en situación de calle y las orienta y/o traslada hacia los servicios de atención. Establece estrategias de intervención buscando establecer vínculos de confianza con las personas a las que les ofrecen el ingreso a refugios. Además, realiza acompañamiento a personas que no acceden a ir a un refugio a través de coordinaciones para el acceso a los servicios de salud, identidad, alimentación, etc.

Esto quiere decir que el índice de pobreza y de indigencia bajó, pero hay otros motivos en los cuales profundizar investigaciones para determinar soluciones más acordes a el problema de estas personas. En ese marco, resumió cinco causas diferentes: personas que están “momentáneamente” en la calle porque, por ejemplo, fueron desalojadas de su vivienda; personas que están de forma crónica en la calle con situaciones de pobreza extrema (aunque estimó que cada vez hay menos); el consumo problemático y las alteraciones mentales; la violencia doméstica y por último la vinculación al narcotráfico.

El presupuesto para estos programas es de aproximadamente 8,5 millones de dólares. El subsecretario dice que hay 200 que pasan un tiempo durmiendo en la calle, pero luego abandonan, aunque sea parcialmente, esa situación. El Mides tiene 47 centros de atención a las personas en situación de calle en todo el país, 41 se ubican en Montevideo y los restantes seis en el interior del país. En la actualidad, tomando como referencia los datos del Censo del 2011, la cantidad de indigentes aumento de 1274 personas a 1500 en el correr de este año.

Si bien hay muchos factores que llevan a una persona a este destino tan complejo y difícil como trastornos psiquiátricos o falta de empleo, hay un porcentaje de personas que asisten a los refugios y que están vinculadas con la violencia de género.

Hay muchas mujeres que abandonan su hogar por esta razón.

Existen otros factores como la droga también. Muchos jóvenes entran en este mundo y terminan marginados en las calles. La droga cambia todo su entonro, afecta sus relaciones interpersonales y afectivas y al mismo tiempo les hace perder su techo y su calidad de vida. Hay un porcentaje importante en menores de 18 años que está en situación de calle por este motivo.

Para concluir y resumir la problemática de personas en situación de calle pareciera que nos es ajena pero no es así. De alguna manera y según los casos presentados se debería prestar más atención y lograr una mayor sensibilización de la población respecto a este tema.


 

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