“Admiro a los grandes artistas de aquí” Entrevista a Jorge Alastra

El próximo lunes 19 de octubre el músico y compositor Jorge Alastra presenta la tercera edición de “Canciones mínimas”. Será a las 21:00 horas en el Teatro El Galpón y estará acompañado, entre otros, por Diane Denoir y Daniel “Lobito” Lagarde. (*)


Es la tercera edición de un ciclo que Alastra comenzó en 2018 y que presentó en diferentes espacios de Montevideo y el interior. Ahora se ve potenciado por la presencia de Andrés Wels (percusión y coros) y Gerardo Alonso (bajo y coros). Además tendrá como invitada de honor a Diane Denoir junto al gran bajista Daniel “Lobito” Lagarde. Desde su primera grabación, en 1989 junto a Germán Bense, del álbum Después de todo hasta hoy, Alastra ha consolidado su carrera entre los profesionales de la música y conquistando al público con sus discos como solista. Parte (2001), Puente Aéreo (2009), Tres (2015) y su último trabajo Azar (2016), conforman una muestra de sus inquietudes creativas. Doblemente premiado en el Concurso Guitarra Negra, ganador del Segundo Premio en el Concurso Un tango para Montevideo, con varias nominaciones y un Premio Graffiti, colaboró con artistas como Hugo Fattoruso, Dino, Jorge Galemire, Popo Romano, Esteban Klisich o Christian Cary entre muchos otros.

¿Cómo surgió el nombre de este ciclo?
Pensé en un título que fuera adecuado para un ciclo con guitarra y voz. El sitio era el hermoso bar de Tractatus que por desgracia no está más en la cartelera montevideana. Fue muy lindo actuar ahí donde fuimos muy respetados en cuanto a las condiciones generales. El otro sitio fue Kalima y también tuve experiencias inolvidables.

¿Qué objetivo te planteaste?
Hacer ese ciclo lo mejor posible con un repertorio que incluía, como ahora, canciones mías de todas las épocas, inéditas y versiones de autores que me interesan.

¿Cómo fueron las dos ediciones anteriores?
Fueron muy interesantes y gratas ya que tuvimos un marco de público muy bueno. Lo mío no es masivo, y aquel entorno del Tractatus y Kalima le dio el marco ideal. Cabe recordar que mis canciones (mínimas) no son muy conocidas y eso es una batalla a librar ya que el grueso del público va hacia lo que reconoce fácilmente y no tiene que decodificar.

¿Cómo es seguir haciendo música en este contexto actual?
Es muy difícil pensar en invertir en un espectáculo en esta situación que atravesamos no solo músicos o actores. Pienso (hablando siempre del medio cultural) en los técnicos. Para ellos es doblemente difícil este cierre “temporal” por pandemia.

En este caso se podrá seguir vía streaming, ¿qué aporta al artista este tipo de experiencias?
Ayuda mucho para estar en otro lado al mismo tiempo. Se cumplen las profecías de la CF. Estar en muchos lados simultáneamente, es una cosa que un espíritu del siglo XIX veía como una utopía. Hoy lo tenemos gracias al cerebro humano, capaz de estás maravillas y de las peores cosas, también en simultáneo. Y llegar a un receptor sensible de otro país es muy interesante.

¿Qué entendés que van a aportar al espectáculo los músicos que te acompañan?
Estoy rodeado de dos excelentes músicos para esta edición, rompiendo un poco el croquis de los anteriores ciclos. Gerardo Alonso en bajo, gran aporte para mis canciones por su calidad instrumental indiscutida y la humana, aún más importante, y Andrés Wels, viejo amigo que conoce a fondo mis canciones y aporta desde su experiencia profunda. Además, voy a tener el gusto de que los invitados centrales sean nada menos que Diane Denoir y Daniel “Lobito” Lagarde, dos leyendas que tuvieron la generosidad de aceptar el convite. O sea, el aporte de todos ellos va a ser muy importante.

¿Cómo artista cómo evaluás esta etapa de pandemia?
Es muy difícil porque nos hemos quedado de buenas a primeras sin trabajo. Si bien el Estado ha dado un pequeño aporte (insignificante) los servicios y hay que pagarlos y si no tenés recursos se cortan. No existe una red de contención para uruguayos que no tenemos un empleo fijo privado o público. Los músicos (hablo siempre desde mi lugar) no tienen conciencia de que estamos en el aire y en esta catástrofe no contamos con ningún escudo para enfrentar estas situaciones. Es un tema que ha quedado siempre en segundo plano: el tema gremial y la actuación en colectivo, pero según la historia es imposible en Uruguay ese concepto.

¿Y la música popular uruguaya en general?
La MPU ha mutado estos últimos 15 años. Los drásticos cambios tecnológicos y la avalancha de canales de internet (yo soy usuario de YouTube y me parece formidable) que difunden cosas que nada tienen que ver con nuestra música han operado para que hoy se esté en un momento muy extraño. Te habla alguien que se formó escuchando a todos, el Gale, Cabrera, Ubal, Mateo, etc. Uno aprendía con cada disco, eran master class de música, pero de música con los pies en esta comunidad y no en otra. Hoy, por el contrario, se ve muy bien copiar algo de afuera sin importar si eso tiene que ver con nosotros. Un adolescente que vive en Manchester, por ejemplo, cuando se despierta y se cuelga los auriculares con su celular sin dudas escucha SU MÚSICA. Aquí, ese mismo adolescente, en la misma circunstancia, escucha la misma de ese joven de Manchester. Eso no es globalización, es penetración ya aceptada por el receptor. No incidimos en nada por ser una hormiga. Pero creo que para ser un país nuevo y con una historia “mínima”, hemos hecho mucho desde el punto de vista cultural. Amo y admiro a los grandes artistas de aquí. Y es un orgullo ponerse la celeste de un Herrera, un Barradas y un Mateo.


(*)Publicado en el semanario Voces

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