La Banda de los Pingüinos Solitarios presenta las canciones de Eduardo Darnauchans. “Nadie puede pasar por un concierto como éste sin sentir que algo se mueve por dentro”

La Banda de los Pingüinos Solitarios presenta “Dicen los cantores. Las canciones de Eduardo Darnauchans”. Será el 16 y el 17 de junio a las 21 horas en la Sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre. Mariana Gerosa, una de las productoras del espectáculo, contó a Granizo cómo surgió esta  idea.


a banda de los pingüinos solitarios está integrada por Carlos da Silveira, Bernardo Aguerre, Shyra Panzardo y Gustavo Etchenique. Fueron los músicos que acompañaron durante largos años al cantautor Eduardo Darnauchans, quien solía presentarlos con ese peculiar nombre en sus recitales. Este año la banda se volvió a reunir con motivo de la realización del recital “LQQD Homenaje a Eduardo Darnauchans”, realizado el pasado mes de marzo con gran acogida por parte del público y la crítica. Desde el primer ensayo la magia se instaló sin ambages y al decir de los propios músicos “pareciera que hubiésemos tocado ayer con el Darno”. A esa magia de la reunión de la banda se sumó la del encuentro con los cantantes que pusieron su voz a las maravillosas canciones de Darnauchans, de ahí el deseo de seguir adelante con la propuesta que se concreta ahora en estos dos recitales junto a: Walter Bordoni, Gastón Ciarlo (Dino), Samantha Navarro y Rossana Taddei. El repertorio recorre todas las épocas de la carrera del trovador, incluyendo sus canciones más populares así como también otras menos visitadas.

¿En qué momento sintieron que volver a reunir a la banda que acompañaba a Darnauchans era posible?

En el momento en que me propusieron producir un homenaje a Darnauchans y pensé en  LQQD, lo primero que pensé fue en su banda original como sostén del concierto. Después de invitar a Isabel de la Fuente y asociarnos, nos comunicamos con los músicos y afortunadamente su respuesta fue muy generosa: querían estar, entendían que formaban parte sustancial en cualquier homenaje posible a Darnauchans. Entonces, ocurrió la magia.  Ellos mismos, luego del reencuentro en los primeros ensayos, nos narraron que todo fluyó muy orgánicamente. Luego, pudimos comprobar que esa conexión entre ellos y con los cantantes los trascendía.

El anterior homenaje y su gran repercusión de público fue un impulso a este proyecto?

Sí. Durante los ensayos de LQQD, los músicos manifestaron su deseo de seguir tocando juntos. Y LQQD resultó removedor y convocante: en un mismo mes agotamos entradas en el Teatro Solís y Sala Zitarrosa. Nosotras todavía recibimos comentarios sobre esos conciertos. Entonces decidimos pensar formatos y evaluar posibilidades. De allí surgió este concierto, “Dicen los cantores”, una propuesta hecha a medida de la sala Balzo. Afortunadamente las autoridades del Auditorio Nacional se entusiasmaron.

¿Qué tendrá de coincidencia y qué de distinto tendrá este nuevo espectáculo?

Nuestra idea – de la producción y la banda – es no repetir fórmulas. LQQD fue hermoso, pero ahora hay otro desafío por delante. La gran coincidencia es el amor por la música de Darnauchans y la calidad de los músicos que estarán en escena. “Dicen los cantores” es un concierto pensado para Sala Balzo, un espacio íntimo, cálido.  Aquí la música será protagonista excluyente. La banda invita a cuatro intérpretes y elige qué canciones hacer según perfil y gustos de cada quien. Este concierto es sumamente contundente en el sentido musical, se está trabajando muy intensamente en ese tema.

¿Sabés por qué Darnauchans los bautizó como “la banda de los pingüino solitarios”?

Para quienes tuvimos la fortuna de verlo en escena, no es novedad que Darnauchans era muy lúdico. En el trato con sus músicos, en los ensayos y también en escena generaba una comunicación tremenda con el público. Con frecuencia hacía reflexiones profundas, didácticas, personales y a veces muy jocososas e irónicas. Una noche de concierto, los presentó como “la banda de los pingüinos solitarios” y quedó registro de audio de ese toque. Cuando pensamos en mantener la banda activa, ellos ya tenían el nombre elegido, emergió de sus memorias en los ensayos. Es un nombre desconcertante y un poco absurdo, tomando en cuenta que si algo no son los pingüinos es ser solitarios… Son animales extremadamente gregarios. He ahí un oxímoron de los que Darno tan bien sabía cómo utilizar.  Como todo en su obra, admite muchas lecturas.

 ¿Cómo se van dando los ensayos?

Muy bien. Estamos muy felices, muy comunicados, sintonizamos. La parte artística y la gestión tienen en este caso, una interacción muy orgánica. Las productoras disfrutamos el ambiente que se genera en los ensayos, eso es muy estimulante para trabajar en la gestión de prensa, la difusión, la búsqueda de socios y demás. Los músicos, están muy enfocados en su tarea, disfrutando de ella, como debe ser. Este equipo trabaja con respeto y alegría, lejos de la nostalgia y la solemnidad.

¿Cómo se fue eligiendo el repertorio?

La banda tomó parte en ello. Darnauchans produjo una vasta obra y el universo del que seleccionar es muy amplio. Me consta que se hizo un trabajo muy profundo, atendiendo a las canciones que son más conocidas pero también rescatando algunas otras, de excelente factura, que por diversas circunstancias quedaron un poco relegadas para el público.

¿Qué experimentas tú al producir un espectáculo así?

Un enorme compromiso para con mis compañeros de equipo: mi socia, la banda y los cantantes y los técnicos. Pero también siento que doy lo mejor en el vínculo con los comunicadores y los distintos públicos que convocamos. Porque también estamos difundiendo la obra de un autor que resulta nuevo para quienes tienen 20 o 30 años. Y creo que de eso se trata: de difundirlo, de socializarlo y darlo a conocer como parte de nuestro patrimonio y nuestra identidad.

¿Qué lugar ocupa Darnauchans y su música en tu vida en particular?

Ocupa un espacio cada vez mayor. Lo descubrí siendo muy jovencita, a la salida de la dictadura. Luego disfruté con sus dotes de perfomer, su carisma en escena, su talento como cantante. Trabajé con él en su último Solís, invitada por Isabel y lo vi de cerca muy al final de su vida pública. Ahora mismo, sigo resignificando su lírica, sus textos, disfrutando su calidad de compositor.

¿Tenés canciones preferidas de su repertorio que  sabes que se van a cantar y tocar en la Sala Hugo Balzo?

No escapo a esas canciones de Darno que son himnos: “Épica”, “Final” y “El instrumento” me parecen grandes piezas de la música popular. Canciones que soportan el paso del tiempo, las coyunturas y las versiones que se haga de ellas. En este caso, “Dicen los cantores” es una preciosa canción que además Isabel eligió para titular el concierto. Siento que ha sido un acierto.

¿Por qué el público no debería perderse este espectáculo?

Porque será una vivencia emocionante. Hoy, que tenemos tanto dispositivo que nos lleva la música directo al oído y sin movernos de casa, participar de un concierto en vivo con grandes músicos y rodeado de personas vibrando con uno, adquiere un valor mucho mayor que en otra época. Eso, es intransferible. En mi forma de ver el mundo, el arte es transformador, revulsivo, cuestionador. Estoy segura que nadie puede pasar por un concierto como éste sin sentir que algo se mueve por dentro, a cualquier nivel. Cuando eso pasa, es que siento que estoy haciendo bien mi trabajo.

Entradas en venta: http://tickantel.com.uy , Abitab, Redpagos, Tienda Inglesa y Boleterías del Auditorio.

 


 

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