La Corona del Rey


Por Nicolás Hidalgo

30 cm por 30 cm: obras de artes que entran en estos parámetros de medidas. De eso se trata esta y las siguientes columnas publicadas aquí: del arte de las tapas de discos. Pero referirse a este tema, y hacer un recorrido por las que me parecen que son las obras más interesantes, es una tarea que debido al vasto mundo musical, se puede tornar complicada. Es por eso que decidí acotar el área de trabajo a un determinado estilo: el rock and roll. Y ciertamente dentro de este género musical elegí algunas pocas tapas que entiendo generaron cierto quiebre o tendencias, y que por diferentes motivos puedan considerarse obras de arte. También intentaré hacer un recorrido por la historia del rock y mostrar cómo el diseño de portadas de discos fue acompañando los cambios, y de qué forma se empieza a vincular el rock con el arte en general. Hechas estas aclaraciones, es hora de comenzar este recorrido que tratará de pasar por parte de la historia del rock a través de las portadas de sus discos. Bienvenidos.

La fotografía no está centrada. El diseño y los colores de las letras se podría decir que no son los más lindos. Y ni siquiera aparece una guitarra eléctrica. Sin embargo esta portada es el principio de la era del rock y la consagración de Elvis en el mundo. 

El 31 de Julio de 1955 Elvis Presley se presentaba en el Fort Homer Hesterly Armory de Tampa, en el estado de Florida. No era la primera vez que estaba allí: dos meses antes se había presentado en ése mismo lugar siendo parte de la gira All Star Jamboree del cantante de country Hank Snow. En ninguna de las dos ocasiones, ni la anterior que había sido en mayo ni en ésta de  julio, Elvis había sido el número principal del espectáculo, sino que ocupaba una lista de artistas que acompañaban a la figura principal. Así como el cantante Hank Snow se ganaba la atención del público anteriormente, ahora quién se llevaba los aplausos principales era el actor y comediante Andy Griffith, quien en esos años estrenaba su faceta como cantante. Griffith, que por entonces gozaba de cierta popularidad, no pasaría a la historia como cantante sino como Matlock (millennials googleen o consulten a sus mayores quién era Matlock). Quién sí iba a pasar a la historia era Elvis, no sólo como cantante sino como ícono generacional que daba vida a un nuevo estilo musical y de vida: el rock and roll.  Una de las fotos que fue tomada en éste show va ser parte fundacional de éste ícono.

Presley realizó dos presentaciones ése día en “La Armería”. En el diario The Tampa Tribune aparecía el anuncio del espectáculo y el nombre de Elvis estaba incluído cerca del final, en una lista que incluía entre otros a Ferlin Husky, Marty Robbins y Tommy Collins.

Eran los primeros pasos de quién más adelante sería El Rey. Un par de años antes este camionero y electricista de Memphis entró en los estudios Sun Records a grabar un simple para regalar a su madre. Sam Phillips –dueño de los estudios-, descubrió el sonido natural y la autoridad vocal de Presley: un cóctel explosivo e intuitivo de campo, iglesia y bares con fonolas. Presley grabó cuatro singles históricos en los estudios Sun, entre ellos el temas That´s Alright, Mama. Aunque esto es un punto de discusión, se toma este hecho como el nacimiento del rock and roll. Otros afirman que el primer rock and roll de la historia es Rockett 88, registrado por la banda Jackie Brenston and his Delta Cats en 1951 en ese mismo estudio. Dicen que Ike Turner, que era guitarrista de esta banda, solía comentar que “el negocio” estaba en encontrar un “blanco con voz y espíritu de negro”, y en parte Elvis tenía eso. Pero en un principio este no le fue un gran “negocio” para Phillips quien, agobiado por los problemas monetarios, vendió a RCA el contrato y los masters originales de Presley por 35 mil dólares.

Pero para cuando Elvis se presentó en Tampa todavía no había llamado la atención popular. Sólo los jóvenes (en su mayoría la mujeres) y algún que otro adulto, por distintas razones, integraban su público seguidor. Entre los adultos estaba Tom “El Coronel” Parker, un veterano en el negocio del espectáculo, quién lo había visto en mayo del 55, la anterior vez que estuvo en este lugar. Para cuando Presley se iba a presentar con la troupe de Griffith, El Coronel tenía planeado un par de movimientos que llevaría a que Elvis fuera su eterno representado. Una de las primeras cosas que hizo fue tramitar el pase de Sun Records a la compañía RCA. En cuanto al recital del 31 de julio, Parker le pagó al Club Sertoma, un club bastante prestigioso en ése momento en Tampa, para que oficiara como patrocinadores del concierto. Además procuró no sólo darle difusión a la música de Elvis, sino que como viejo conocedor del show business, trató de explotar su imagen. Para esto contrató a Robertson & Fresh: un estudio fotográfico de larga trayectoria en el lugar, para documentar la actuación. El encargado de sacar las fotos fue William “Red” Robertson y su socio, Harry Fresh, fue quien se encargó de su revelado. Esa noche Elvis subió al escenario empuñando su guitarra acústica acompañado del guitarrista Scotty Moore y el bajista Bill Black (que en esa ocasión tocaría su enorme contrabajo). El “Colorado” Robertson se posicionó entre el público y disparó su cámara en varias oportunidades tratando de capturar el momento. Y de todas esas foto salió La Foto: Elvis alejado del micrófono, contoneándose con su guitarra, cantando, gritando, contagiando su energía, presentando un nuevo estilo de encarar la vida. En ése grito primario capturado por la cámara van a quedar marcadas las pautas de cómo se debe hacer rock.

Scotty Moore y Bill Black también salen en la foto, en donde además se ve parte del público. De hecho el perfil de la cara del bajista va a quedar dentro del recorte que se hiciera para la portada del primer disco. Porque esta fue la foto que se eligió para llevar a RCA en el momento que Elvis grabó su disco debut. Es curioso que en los créditos de la grabación no aparezca ni William  Robertson ni Harry Fresh. Quien aparece como autor de la fotografía es William “Popsie” Randolph, el encargado de las instantáneas que aparecen en la contratapa del álbum.  El Coronel Parker figura como director artístico, aunque no haya hecho nada en cuanto al arte se refiere. De hecho no se sabe quién fue el encargado de diseñar gráficamente el disco.

Editado en marzo de 1956, fue el primer álbum de rock en llegar al número uno en las listas de ventas, y el primer álbum pop de RCA que llegó a ventas millonarias. En la tapa el nombre Elvis está sobre el lado izquierdo, en color rosado y puesto en vertical, mientras que abajo en horizontal, y en color verde está el apellido Presley. Estos colores contrastan con el blanco y negro de la foto. Una foto que de hecho no está centrada y quizás, medido con el actual desarrollo de la fotografía, hasta se podría decir que es un trabajo amateur. Estos últimos detalles quedan totalmente en el olvido tomando en cuenta lo que generó este disco. Elvis se convertiría en El Rey y esta portada, homenajeada ciento de veces a lo largo de la historia del rock (la más recordada sería la del London Colling de Los Clash), pasaría a ser su corona en este reinado.


 

 

 

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