Mariana Lucía: “El romance entre una letra y su melodía no se puede forzar”

La cantante y compositora Mariana Lucía acaba de editar “La eternidad y sus tantos sentidos”. Un disco atravesado  por la experiencia de la maternidad y que cuenta con la base musical de Leonardo Rodríguez y Diego Drexler y la participación de Martín Buscaglia, Queyi, Lucas Vidal y Gonzalo Gutiérrez.


Por Mauricio Rodríguez (*)

Mariana Lucía es cantante y compositora uruguayo/brasileña, reconocida en el medio por su cualidad luminosa, estilo fresco y su lírica filosófica. En 2010 presentó su primer disco “Proyecto Ser/afín”, en el 2012 el segundo “FLÚO” y en el 2013 editó “Fados propios”, con un repertorio que homenajea a la lengua portuguesa de sus orígenes y con la participación especial de Malena Muyala.

Su doble nacionalidad explica la expresividad estética de sus canciones. En 2016 presentó su cuarto disco, “Mi corazón bombón”, editado conjuntamente por los sellos “Los años luz discos” (Argentina) y “El Perro Andaluz” (Uruguay) y ” obtuvo tres nominaciones a los premios Graffiti.

Sus composiciones giran en torno de la canción integrando la calidez tímbrica de la sonoridad intimista de la bossa nova junto a ritmos folklóricos de ambos países con condimentos sonoros electrónicos; siguiendo muchas de las tendencias estéticas actuales.

Fue artista invitada para la apertura de Gilberto Gil, Tribalistas y Julieta Venegas.

En este 2020 lanzó su quinto trabajo discográfico, “La eternidad y sus tantos sentidos”, cuyo gesto creativo está atravesado por la experiencia de la maternidad, especialmente reflejada en esta obra. Son ocho canciones en 30 minutos que cautivan por su estética sonora donde predomina su timbre aterciopelado y musicalidad generando un efecto hipnótico. La base musical es un trío formado por Leonardo Rodríguez y Diego Drexler. Se suma a ello la presencia de invitados especiales como Martín Buscaglia, Queyi, Lucas Vidal y Gonzalo Gutiérrez.

Diego Drexler, quien además es el productor, resume sobre el concepto artístico: “Pensamos un ambiente austero, de percusiones, guitarras acústicas y con la presencia vocal de Mariana y sus arreglos de coros en un primer plano destacado. Globalmente se puede describir como un disco íntimo, cálido y sin presencia de baterías.”

Acaba de presentar el video clip “Del libro de los muertos”, que se define como “un canto a la vida y a la muerte. Los personajes conviven en dimensiones que se superponen invitando a sentir los ciclos naturales como espirales sin principio ni fin. Todo es siempre”.

¿Cómo fue tu acercamiento a la música?

Intuitivo. Siempre bailé mucho de niña y eso, en la infancia al menos, es 100% musical. Además, en mi casa se escuchaba gran variedad de músicas y había una atención puesta en eso.

¿Qué temas te interesa abordar en tus letras?

Aquellos que necesito recordar en función de lo que me esté tocando vivir creo. Ojo, me interesaría escribir sobre temas diversos pero el romance entre una letra y su melodía no se puede forzar. He notado que si necesito comunicar algo y le doy espacio/tiempo aparece la temática ya enlazada, más menos, con una intención musical.

¿Como fue el proceso de crear este disco?

Tuvo diferentes etapas. En la creación de canciones estaba embarazada y pleno puerperio. Eso fue intenso. Después la planificación con Diego (productor) fue interesante y fluida. Ambos tenemos mucha afinidad y un código común por haber trabajado y tocado juntes. La grabación fue rápida y divertida.

¿De qué manera la maternidad atravesó ese camino?

De manera permanente y persistente. En lo práctico, la grabación, por ejemplo, el arte de coordinar horarios siempre estaba supeditado a los tiempos de mi hijo y los de Diego (risas). En lo poético, este disco está empapado de la intensa maravilla de ese momento iniciático que fue para mí la maternidad.

¿Cómo fue el trabajo con Leonardo Rodríguez y Diego Drexler?

Divino. Ellos son unos “crás”. Nos llevamos muy bien y, como decía, veníamos trabajando juntes desde discos anteriores. Leo domina una gran diversidad de instrumentos percutivos y es un estudioso de las expresiones folclóricas. Es muy enriquecedor contar con su aporte. Diego es muy creativo y ordenado. Cualidades que juntas resultan en un gran productor y bajista. Tengo suerte de trabajar con personas que empatizo y se cuelgan mucho con mi propuesta. Aunque parezca una obviedad, no siempre se da.

¿En qué has cambiado y en qué no desde “Proyecto Ser/afín” hasta hoy?

Desde lo musical, creo que he autoafirmado una identidad con su gramática incluida (risas). Quiero decir, se puede escuchar ya ciertas regularidades en mi universo estético. Lo cual está bueno porque sabés la atmósfera, la onda, el coloque de lo que vas escuchar. Pero también siento hay cosas se repiten más de lo que quisiera como una insistencia con lo coral por ejemplo. Amo hacer voces pero sé que eso puede “empalagar”. Volviendo a la comparación con una gramática,  lo bueno es que todo sistema de  reglas tiene excepciones y, tal vez ahí, estén los matices entre los discos.

¿En qué sentido te influye tu “doble nacionalidad” en tu camino compositivo?

La forma de cantar es bastante  brasilera creo: intimista (típico de la bossa nova) y un poco nasal (fonética del PB). Y, tal vez , haya cierto misticismo o pensamiento mágico en la poesía que creo es algo de la cultura de Brasil más que la rioplatense; en términos comparativos claro.

 


(*) Publicado en el semanario Voces

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