“Nos gusta subir la vara”. Entrevista a Sante Les Amis

Sante Les Amis presenta “Sueño animal”, su nuevo disco. Será éste viernes 7 de Setiembre a las 21 horas en la Sala Hugo Balzo del Auditorio del Sodre. Se anuncia la incorporación de múltiples ritmos latinoamericanos, fusionados con sus variadas influencias que van desde el indie rock hasta el punk o la new wave. Diego Traverso y David Stabilito, dos de sus integrantes, contaron a Granizo cómo los encuentra este presente en su largo camino artístico y cómo viven la salida de este nuevo disco.


Entrevista de Mauricio Rodríguez / Fotografías de Javier Noceti

En las presentaciones en vivo de Sante Les Amis se puede distinguir, mas allá del sonido propio de la banda, una puesta interesante en iluminación y visuales que la proyectan a otro nivel dentro de la propuesta musical local. Han tocado en Uruguay, Argentina, Brasil, México y Estados Unidos, compartiendo escenario con Franz Ferdinand, Calle 13, Foals, Café Tacuba, La Mala Rodríguez, Bomba Estéreo, entre otros. Este nuevo disco fue grabado en el estudio Vivace de Montevideo y masterizado por Greg Calbi en Sterling Sound (New York), reconocido técnico que trabajó con Gustavo Cerati (Fuerza Natural), Eric Clapton (Crossboards), Bruce Springsteen (Chapter and Verse), Lou Reed (The Blue Mask), entre otros reconocidos artistas.

Sante Les Amis está integrado por Diego Traverso (guitarra, voz), David Stabilito (bajo, voz), Nicolás Demczylo (guitarra), Santiago Marrero (teclados) y Esteban López (batería).

¿Cómo se vive la presentación de un nuevo disco?

David – Es todo un tema … Nosotros somos bastante responsables a la hora de ensayar y cuando grabamos el disco. O sea, queremos lograr un sonido depurado, muy trabajado, y a la hora de llevarlo en vivo es una complicación exponer al mismo nivel del disco el en vivo, pero es algo que nos gusta laburar. Somos muy obsesivos con el sonido, el cómo sonar, y por ese lado es un laburo que nos gusta hacer. Sabemos que nos gusta hacerlo. Y después, lo vivimos con ansiedad. De 10 temas del disco vamos a presentar en vivo cinco. O sea que cinco temas los vamos a presentar ahí. Vamos con mucha ansiedad, con ganas de llegar al viernes 7 …

Diego – A mí me pegó la ansiedad hoy, se hizo cerca de la fecha, entonces …

Han logrado un nombre dentro de la escena, además que han salido a tocar afuera… ¿eso les genera algún tipo de compromiso adicional que de pronto en los comienzos no tenían? ¿Otra libertad?

David – Y sí, a nosotros nos gusta subir la vara. En los discos es bastante claro, eso de ir subiendo la vara a nivel de sonido, cómo suena, y la complejidad de la música, cómo trabajamos, cómo armamos las capas y cómo elaboramos ese proceso. Y en vivo también, es como que una cosa se traslada a la otra, entonces es una exigencia, sí.

Diego – Y por más que tengamos mucho tiempo tocando, ya como diez años, hay gente que nos conoce, pero hay muchísima gente que todavía no nos vio. Y también está bueno llegarle a esa gente. Y llegarle con una banda que sabemos que en vivo tiene un potencial que a nosotros nos gusta explotarlo. Así que trabajamos no solo por la gente que ya nos conoce sino por la gente que no nos vio nunca…

Hablando del disco, ¿cómo fue el proceso de grabación y el masterizado con Greg Calbi?

Diego – Fue un proceso muy largo, – más de dos años – en el que estuvimos con el disco. Y como todos los procesos, tuvo partes que se disfrutaron mucho, y otras que nos trabamos. En un momento llamamos a Fede Lima que nos ayudó en la producción, en la etapa final, porque teníamos muchos arreglos en todos los temas. Entonces él nos ayudó a descartar, a decidir, y nos ayudó mucho a la parte de voces a mí y a David. Trabajamos mucho el tema de la interpretación de las voces en el disco, que por primera vez es todo en castellano. Y como decías en todos los procesos tratamos de hacerlo mejor respecto a lo que lo habíamos hecho antes. Tanto en la composición, en la producción, en la mezcla y en la masterización. Y ésta vez decidimos masterizarlo en Estados Unidos con Greg Calbi …

David – En el disco pasado lo habíamos intentado con Calbi, pero el presupuesto estaba muy acotado… Y en este teníamos un presupuesto y dijimos tá, gastamos en esto y  en esto… Porque grabar un disco es como una cadena, y el resultado siempre queda supeditado al más débil de los eslabones. Entonces, si le empezás a meter mucho laburo a las canciones desde el proceso de composición y pre producción a la grabación, necesitás apostar a también un master afuera. Y Calbi es un gurú del master…

Diego – Hoy en día masterizar afuera sale más barato que lo que salía antes, porque también las herramientas digitales que tienen los estudios hace que la gente tenga acceso. Nico, que toca en la banda, masterizó acá un montón de discos en su casa, con software que compra. Por eso los estudios internacionales han bajado mucho su tarifa en relación a lo que cobraban antes, y eso te da la opción de que un artista de Uruguay pueda pagarlo.

David – Y la comunicación es distinta, además. Le mandás un mail y el tipo te contesta “tengo disponibilidad tal día”.

Diego – Hubo que evaluar varias cosas. Por ejemplo, confiar en el proceso que se haga en Estados Unidos, o hacerlo acá o en la región. Antes masterizamos en Buenos Aires, que te facilita el contacto y que vos puedas viajar y estar ahí en el estudio. Pero acá, con Galbi, se hizo a la distancia y quedamos muy conformes.

David – Además nos dijo que si queríamos corregir algo eran 500 dólares. ¡Por suerte estaba precioso! (Risas)

¿Cómo es el nuevo camino musical que están recorriendo?

David – Yo creo que es natural en Santé eso de buscar, probar y nutrirse de cosas viejas, de cosas nuevas, etc. Es algo natural dentro de la banda mezclar, darle mil vueltas a los temas, llevar, sacar partes. Nos gusta eso del laboratorio a la hora de ensayar y más cuando estás en la pre producción del disco. Cuando estamos componiendo es súper laboratorista el trabajo nuestro.

Diego – Creo que tiene un sonido más pop.

David – Más cancionero.

Diego – Sí, es más cancionero, es de más fácil acceso capaz a la gente que no nos había escuchado. Primero porque es todo en castellano, y si bien todos escuchamos música en inglés, la música en castellano tiene una llegada mucho más directa a la gente. También las estructuras de los temas, donde pasamos como sacando y poniendo, y al final quedaron canciones bastante accesibles.

En la difusión que se ha hecho del recital se habla de una preocupación por lo audiovisual, la iluminación, etc. ¿Cómo han trabajado ese punto?

Diego – Por suerte tenemos un equipo de gente que trabaja con nosotros que es súper profesional. Le hemos ido dando mayor importancia a eso también porque nos preocupa la música, pero también la presentación en vivo. Que tiene  todo un background técnico que es importantísimo… Para este toque trabajamos con visuales con Andrés Flores, que es un VJ con el que estamos trabajando, haciendo audiovisuales, las luces en el escenario. Algo bien armado…

Y para esto, ¿la Sala Hugo Balzo les da ciertas facilidades que otro lugar de pronto no les da?

Diego – Sí claro, ahora en el Auditorio podés armar el escenario a piacere… Armamos el escenario para que la banda luzca lo mejor y la gente te vea bien. Vamos a tener un percusionista también (Acosta), pero sí, te da esa posibilidad que en otros lugares no…

David – La sala es increíble. Eso ha pasado mucho en Montevideo, la mejora del nivel técnico de ciertos lugares ahora, o de festivales, que antes traían equipo de afuera… Ahora se hace todo con compañías de acá porque el nivel profesional que alcanzaron da para hacer cosas así. Veinte años atrás era impensable eso.

Diego – También un equipo más grande implica más coordinación. No podés hacer el mismo show que hacés en un bolichito para cien personas, sacarlo y ponerlo ahí, porque queda descontextualizado. Tenés que pensar en las luces, en el orden de los temas, qué va a pasar cuando la gente lo vea además de que lo escuche. Y la sala te permite un montón de cosas…

Hablando de estos diez años, ¿qué cosas se mantienen en la banda y que cosas les ha dado el tiempo?

David – El tiempo nos dio el tempo. No sé si es que estás más relajado o también buscás hacer cosas que tengan groove pero que tengan cierta reflexión … Seguimos haciendo música que es groovera, por llamarla de alguna manera, que nos interesa que suene como actual siempre. Y seguimos por ese camino … Es muy amplio, tampoco cuando empezamos la banda empezamos diciendo “vamos a hacer rock bailable”, sin muchos prejuicios. Hoy en día creo que estamos en lo mismo pero si alguno saca un tema y nos gusta a todos, se hace.

¿Y qué les aportó la experiencia de haber tocado afuera con gente como La Mala, Calle 13, etc.?

Diego – Te hace ver esas formas de laburo. Está bueno sacar piques de las bandas grandes con las cuales tocamos. Tienen una forma de trabajo que te das cuenta cuando la ves sobre el escenario: cómo armaron, cómo hicieron, la forma de comunicación de ciertas cosas, etc. De todo eso les robamos todo, todo (Risas) … Son piques para crecer, y nos encanta. Compartir escenario con bandas es alucinante para el crecimiento de la banda, el contacto con otra gente, etc. Viajar es de las cosas que más nos gusta, tocar, sacar tu música, que te conozcan afuera, y tocar con bandas grandes, claro, porque te genera un público nuevo. Sabemos que la mayoría del público los va a ver a ellos. Pero voy a tratar de robarle la mayor cantidad de público ahí (Risas).

David – A nosotros también nos gusta además de compartir y ver lo que hay atrás de bambalinas, y ver a los artistas. Acá tuvimos la suerte de tocar, por ejemplo, con Franz Ferdinand hace unos años. Un show tremendo en el Teatro de Verano. Nos gusta ver a los artistas también. David Byrne vino a Montevideo hace unos meses y fue increíble el show que dio, y uno como artista se alimenta también de eso. Hace un montón de cosas con dos luces blancas en el escenario, y está bueno ver a esa gente porque te abre la cabeza.

¿Cómo ven, más allá del camino propio, la escena uruguaya hoy?

David – En algunas cosas yo lo noto siempre como fermental, y en otras no tanto. Las bandas populares en Uruguay siguen siendo las mismas que hace diez, quince años. Llama la atención. Somos un país muy conservador en todo, hasta para escuchar música. No quiere decir que esté bien ni esté mal, y después hay cosas nuevas que están pasando. Por ejemplo, todo lo que pasa a nivel de hip hop. Es de lo que más llama la atención porque surge un montón de gente. También a nivel de cantautores, hay muchas chiquilinas haciendo música. Y eso está buenísimo, creo que Uruguay tiene un montón de música, a veces nos falta mostrarla más, más para afuera también …

¿Y eso que explicación tendría?

David – Creo que es los medios haciendo su parte, los músicos haciendo nuestra parte también, de pensar que es posible llegar a todo el mundo hoy en día. Con Internet, tomarte un avión e irte a tocar a otro lado. Es creérsela, sentirse también que uno tiene algo para decir desde acá, desde este lado del mundo. Y también el público uruguayo, que sea más abierto. Pero por suerte siempre hay cosas. Hay bandas de hip hop, bandas de indie rock nuevas. A veces lo que pasa en Argentina o Estados Unidos es que sale una banda, hace un disco que está buenísimo, saca otro disco que está buenísimo, y llega a cierto estado en su carrera en que la gente lo agarra enseguida. Acá eso cuesta diez o quince años. Nosotros tenemos diez años y somos una banda nueva. Eso es raro, pero bueno. A veces te dicen no se programan artistas nuevos porque la gente no los pide, que es cierto, pero también la gente pide lo que le vas a mostrar. Entonces, si no te conocen, es muy difícil que te pidan. Nosotros, como vos dijiste, siempre buscamos nuestro camino. Creo que no hay que esperar nunca nada, no esperar que te llamen por teléfono. Hay que autoproducirse, autogenerar espacios. Tampoco somos genios haciendo eso, cuesta un montón, pero creo que lo están haciendo muchos artistas.

Diego – Autogestión es lo que se necesita. La escena musical es enorme, te das cuenta más con gente de afuera que te dice “en Uruguay todos tocan la guitarra”… Y la cantidad de músicos que hay, músicos muy buenos y reconocidos. Y de la manera que en Argentina las bandas uruguayas son vistas. Hay como un aura, de hecho las bandas más grandes en Argentina son uruguayas. Y por algo es, y tienen esa visión de Uruguay como un país musical. Capaz lo que falta es eso, mejorar la autogestión dentro de las bandas. En todo, por ejemplo usar mejor las plataformas que tenemos al alcance. Pero la escena es increíble, es súper nutrida y más allá que fluctúe como la explosión del rock en el 2005, el nivel de bandas no baja. Siempre es enorme la cantidad de bandas y músicos buenos que hay. Uruguay es un país súper musical y Montevideo es una ciudad súper musical.

     


 

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