Piazzolla y otras variables en sus composiciones

 

                                                                                                 

Tanguedia es una publicación cultural de Tango y Ciudad del Río de la Plata / Segunda época.

Escribe Ramón González


En un trabajo anterior, se planteaba las características de las milongas lentas y se mencionaban ejemplos de las mismas.

Profundizando un poco más, se puede observar que este formato compositivo también está presente a lo largo de buena parte de la obra del maestro, ya no como milonga lenta íntegramente, sino, como parte de  otras obras que tienen un pasaje lento, muchas veces escrito en esta división musical.

Un poco de historia

En los años 1946, 1947 y 1948, respectivamente, Piazzolla con su orquesta, comúnmente llamada “la del 46”, registra para el sello Odeón, sus composiciones  El desbande, Se aromó y Villeguita, éste último dedicado al pianista Enrique Villegas, músico cultor del jazz.

Si bien la orquesta tiene influencias troilianas, ya muestra particularidades que permiten vislumbrar su futura personalidad estilística. Boris Puga: expresa  que “Ofrece como novedad una división rítmica muy especial así como una personal acentuación en las freses musicales y una notoria vivacidad de expresión” y agrega: “Astor Piazzolla, que se había desvinculado de Troilo, había estado como acompañante de Fiorentino, pero al fin llegó a concretar su orquesta propia; da a conocer obras de su inspiración que denotan revolucionarios cánones, que se oponen a formas o modos de composición, hasta entonces usados (…)  … Piazzolla, gran técnico y atento auditor de toda la música universal, entendió que había que actualizar el tango para poder competir con la música extranjera, y además otorgarle un valor universal, es decir, capacitarlo para la comprensión de otros pueblos. Entonces apoyó su labor en base a nuevos recursos de armonía y contrapunto, que lejos de resentir los valores de ritmo y melodía,  exaltaron las posibilidades de embellecimiento y riqueza del contexto musical.” 

Esa trilogía de Astor, junto a otra de Osvaldo Pugliese conformada por La yumba-Negracha-Malandraca, llevadas al disco entre 1946-49, dio pie a  un nuevo concepto en la composición, “qué aún hoy”, dice Puga, “setenta años después, se sigue utilizando aunque con algunas variantes.

La fórmula consiste en una propuesta rítmica que se va desarrollando en el transcurso de la interpretación. Expresa Luis Adolfo Sierra “que se percibe una fuerte acentuación rítmica que reposa en la superposición de planos sonoros de sutil polirritmia” Muestra también unos marcados contrastes mediante los que el ritmo se apacigua y predomina una parte melódica, para luego restablecerse la rítmica.

“Las primeras entregas musicales de Astor Piazzolla”, otra vez  Puga,  “desataron en oídos poco afectos a las armonizaciones, una sensación de rechazo. Piazzolla llevó su tango muy rápidamente por los caminos de la evolución y la jerarquización musical, y así como innovó con su lenguaje expresivo en lo musical-interpretativo, también en muchas de sus primeras composiciones determinó un cambio radical en los modos creativos que se venían utilizando regularmente hasta entonces.”

(Recordemos la  novedosa división rítmica, la personal acentuación en las freses musicales y la notoria vivacidad de expresión).

Bueno…esta forma de componer, en la que Piazzolla fue determinante, se puede afirmar que en cierto modo, lo acompañó en buena parte de sus obras: fuerte componente rítmico con una propuesta que se repite y se desarrolla, más  un pasaje melódico en el cual  muchas veces está presente la milonga lenta.

A partir de 1950, comienzan a conocerse más fluidamente sus composiciones; Para lucirse es la primera que cobra notoriedad. Siguen Prepárense, Contratiempo, Triunfal, Contrabajeando, en autoría compartida con Troilo quien es el primero en grabarlo, Lo que vendrá, Marrón y azul. Cabe destacar que  casi la totalidad de los tangos indicados fueron registrados en base a arreglos de su autor.

Análisis y posible conclusión

Pero… ¿Cómo era esta producción?

Según lo que se puede extraer de la observación de Puga y del concepto propio surgido de la audición, esta etapa se caracteriza, en mayor o menor medida, por una estructura muy sólida y la alternancia de pasajes de ligados extensos (con destaque de la línea melódica), con partes de intenso y vibrante ritmo. En concreto: En estos títulos se está desarrollando el embrión compositivo de Piazzolla.

Carlos Kuri (Piazzolla -La música límite- , Ed. Corregidor, Bs. As., 1997), dice que se trata de un grupo de obras con que Piazzolla en el inicio de los 50, precedía un golpe inaugural; obras ya distintas y sugestivas, pero todas ellas conciliables con las orquestas típicas de ese momento. Y es verdad, las orquestas más representativas de la época las incorporaban a su repertorio y las grababan.

Esto nos lleva a pensar y más que pensar a estudiar, a analizar detenidamente las características de estas obras, para llegar a la conclusión  de que, más allá del cúmulo de bondades que ellas reúnen, y si bien ya se insinúa un importantísimo cambio, es  recién con posterioridad a las mismas que Piazzolla, intensificaría la forma de componer pautada por las dos trilogías.

Nélida Rouchetto, refiriéndose a Malandraca, de Osvaldo Pugliese, Expresa: “Modelo de tango milonga de novedoso contenido modernista…” Y observa que esa misma estructura, a su vez   fue utilizada por Piazzolla  en el tango Melancólico Buenos Aires, grabado con su orquesta de cuerdas en 1957. Astor Piazzolla, reconoció que: “Osvaldo Pugliese es muy importante musicalmente para mí porque es parte de mi formación y los recuerdos más lindos los tengo de su obra. Me escapaba del cabaret donde tocaba con Aníbal Troilo para ir a escucharlo (…). El marcó la etapa del ‘40, que es la época de oro del tango. Toda mi música está muy influenciada por su obra. La Yumba, Recuerdo, Malandraca, Negracha, La Beba, podría hablar de todos los tangos de Pugliese (…). El construyó el estilo Pugliese. Su manera de tocar el piano, de acentuar, de frasear la orquesta. (…) Es el Count Basie (1) del tango. Lo que hizo Count Basie en el jazz, Pugliese lo hizo en el tango. Count Basie le daba swing, y Osvaldo le da ese canyengue que nadie más que él puede ejecutar”.

En base al planteo efectuado y a la observación de Rouchetto, (ambos ayudados por las declaraciones de Piazzolla), se podría establecer la siguiente premisa: La forma de componer propuesta en las dos trilogías se concreta a partir de la creación de Melancólico Buenos Aires. De ahí en adelante, Piazzolla irá incorporando más frecuentemente la nueva metodología para estructurar sus composiciones.

Algunos ejemplos

No cabe duda que con su nuevo lenguaje expresivo, Piazzolla cambió significativamente el aspecto musical-interpretativo. Esto, que ya se venía dando desde la llamada “Orquesta de 46”, se concreta definitivamente y con total claridad en las versiones del Octeto Buenos Aires. Carlos Kuri, en el libro antes citado, refiriéndose a este conjunto afirma: “Este es el punto exacto donde se inscribe el nacimiento del tango contemporáneo, punto de no retorno, inicio de la última mutación en el interior del tango”. Pero téngase en cuenta que el Octeto casi no incluía en su repertorio obras de   Piazzolla o sea, que las variables del aspecto compositivo, que son el motivo de este trabajo, necesariamente serán estudiadas en interpretaciones posteriores.

En el primer disco del Quinteto, que incluye la banda de sonido del film “5º Año Nacional”, no se encuentran ejemplos con las combinaciones  en la composición  que se ha venido señalando (fuerte componente rítmico con una propuesta que se repite y se desarrolla más  un pasaje melódico en el cual  en muchos casos está presente la milonga lenta).

En 1961, sale al mercado  un disco que el Quinteto, grabó en Montevideo en el Sello Antar y allí aparece Adiós Nonino. Hay investigadores que sostienen que se trata del primer registro de este título aunque, el asunto es confuso, ya que en el mismo año también sale en Buenos Aires en Sello RCA. Victor, junto a otras composiciones. Son de los primeros arreglos de Piazzolla para esta obra, a la cual en el correr del tiempo, arregló en muchísimas oportunidades. Aquí aparecen claramente diferenciados los tres pasajes de la obra (rítmica-melódica-rítmica) y se puede decir que con un final inesperado, si tomamos como referencia la gran mayoría de las composiciones de Piazzolla: todas terminaban <arriba>, como el propio Astor lo ha dicho, los músicos se sorprendieron con el final de Adiós Nonino porque terminaba <para atrás>.

Si bien en el disco argentino aparecen otros títulos nuevos, no se da con claridad la fórmula  compositiva que se viene tratado.

En los dos discos del Quinteto para el sello CBS Columbia (años 1962 y 1963), Piazzolla nos sorprende con una profusa producción de su autoría, de las veinte composiciones grabadas le pertenecen dieciséis. Y ahora sí aparece la diferenciación rítmica que se pretende establecer: En algunos títulos, la milonga lenta se hace notar muy fácilmente; en otros resulta más difícil  ubicarla ya que aparece de manera solapada, inclusive, hay veces en que la escritura rítmica se aquieta dando paso a una aparte melódica pero, que  nada tiene que ver con la milonga.

Y si se sigue escudriñando a lo largo de la obra de Piazzolla, aparecen muchos ejemplos más como ser  Mumuki, composición atonal (2) que contiene milonga lenta. Y si de escritura atonal hablamos, el caso más representativo es Tristeza de un doble A. Esta pieza tiene su primera versión en 1972 a cargo del Noneto. Se ubica en el grupo de obras de Astor que comienzan con solo de bandoneón. Casi por lo general, el solo es relativamente corto pero en el caso de Tristezas de un doble A, no solamente es más extenso sino que propone el desarrollo del argumento musical. La atonalidad se da en la segunda versión esta vez a cargo del Quinteto en el año 1984. El solo inicial es más prolongado aún, el bandoneón es el protagonista de principio a fin, ofrece la sensación de que la música es improvisada, pero no, está escrita en forma atonal. Otro ejemplo, pero no tan fácil de advertir es Verano del 79  (Quinteto de 1980).

Y dejé para último el tercer movimiento de la Tangata Silfo y Ondina, Final, el que comienza con milonga lenta. Luego de un breve solo de guitarra seguido de  uno más extenso de piano, va subiendo el rítmo hasta cobrar  intensidad. Después de un corto tutti surge el solo de violín apuntalado por la guitarra (todos los solos repiten la misma propuesta), culmina el Quinteto con un final forte. Y como se podrá apreciar, aquí, surge otro modo de componer.

Otra de la formas de escribir de Piazzolla, es la fuga (3). En este formato se encuentran, por ejemplo Tango del ángel, Fuga y misterio, Fugata (de la Tangata Silfo y Ondina)

También creó otras composiciones donde el rítmo predomina a lo largo de las mismas. Algunas de estas son: Imágenes 676, Tango para una ciudad (II), Mar del Plata 70, Fracanapa, Michelangelo 70, Movimiento continuo y Milonga loca, entre otras.

 


(1) Count Baise (1904-1984)  Pianista De jazz y director estadounidense. Fue un artista prominente    de la era del swing del jazz. Auténtico exponente del estilo big band.

 (2) Atonal: Sistema de componer música en el que no existen las funciones tonales de la armonía  tradicional.

Tonal: Sistema de escritura de una composición musical basado en siete sonidos organizados.

(3) Fuga (definición simplificada): Composición donde un instrumento propone un tema al que se van sumando los demás instrumentos repitiéndolo en diferentes tonos. 

 

 

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