Juan José Zeballos y su disco “Solo Piazzolla. Solo piano”

(Realizado con el apoyo del Fondo Nacional de la Música. www.fonam.org.uy) (*)


Por Ramón González

“Cuando la esencia de una obra compositiva permanece intacta, y el intérprete apuesta ser fiel a su propio origen y formación académica, es cuando surge, precisamente, lo más valioso y elogiable de toda propuesta discográfica. En este caso, Piazzolla y Zeballos se complementan y la obra renace, transitada con un impulso novedoso, claro y sin estridencias. El pianista respeta y admira al creador y, por efecto transitivo, el oyente percibe y agradece este acercamiento, esta empatía artística que supera el ámbito de lo musical para convertirse en una conjunción de emotivas sensaciones que se suceden tema tras tema. Piazzolla ya es un clásico. Zeballos, este joven y talentoso pianista uruguayo, va por ese camino”.

Raúl Sarobe.  

El 7 de setiembre de 2017 el pianista Juan José Zeballos realizó un nuevo concierto en el Teatro Solís donde tocó la totalidad del repertorio de su CD “Sólo Piazzolla-Sólo Piano” (sello Tempus 10120/2015). El disco está conformado por obras de Astor Piazzolla más una de homenaje, de la autoría del compositor Diego Legrand, titulada “Recordando a Piazzolla”.
La grabación fue efectuada en el Argentino Hotel de Piriápolis por el técnico Oscar Laurito de Estudio Madreluna y el intérprete utilizó un piano Yamaha C7.
Gentilmente, Zeballos me obsequió el disco cuyo comentario es el motivo de este trabajo. Está muy bien presentado y aunque el continente no sea lo más importante, vale la pena destacar que está acompañado por un librillo donde se detalla la información relacionada con el producto en cuestión. Contiene también un informe biográfico del intérprete, luce al frente una caricatura de Piazzolla realizada por el artista Jaime Clara y en su interior aparece una muy buena foto del pianista tomado por Jorge Larrea. El diseño es responsabilidad de Ranulfo Mandujano

ANTECEDENTES

Fiel a mi costumbre, cuando cae un disco en mis manos, lo escuché varias veces y luego de unos días volví a escucharlo (de nuevo varias veces). En el lapso entre uno y otro ejercicio auditivo me despertó la curiosidad por saber sobre los discos de piano solista conformados en su totalidad por obras de Piazzolla.
Busqué información de distintas fuentes, lo hablé con Ramiro Carámbula, consulté mis archivos y arribé a las siguientes conclusiones: El pianista clásico argentino, Aquiles Delle-Vigne, grabó un LP en Bélgica en el año 1982 titulado “Aquiles Delle-Vigne Plays Astor Piazzolla-Visión del Tango Clásico”. Luego, el mismo músico, registra un CD (Sello Naxos), grabado en Bruselas en 1989, cuyo título es “Astor Piazzolla’s Best Tangos.” Ambos trabajos de Delle-Vigne incluyen solamente obras de Piazzolla.

Existe un disco de Numen Vilariño, grabado en 1992 pero recién editado en 2001. Está registrado en AGADU con el número 2601, y se llama “Un piano para Astor”. (Íntegro con títulos de Piazzolla).

En 2003 el propio Juan José Zeballos registra en vivo, en la Sala China Zorrilla del Teatro Alianza de Montevideo, “Astor Piazzolla”, para el Sello Orión, un disco que está compuesto por obras de Piazzolla interpretadas en piano solista (en total once piezas). El concierto del cual surge la grabación fue elegido Mejor Espectáculo Musical del Año por la crítica del diario Ultimas Noticias.
En el mismo año, (2003), se edita un CD completo con música de Piazzolla, del pianista clásico israelí Ilan Rogoff, (Sello Discmedi) denominado “Piazzolla- Nostalgia Urbana”.

Luego hay que avanzar hasta el 2012. Ese año aparece otro CD con la música de Astor, en piano solista. Se trata de “Piazzolla Anniversary” de la concertista argentina Marcela Fiorillo, que grabó en Australia (Sur Productions-06805695). El álbum contiene diez composiciones.

Y así llegamos a “Sólo Piazzolla-Sólo Piano”, de Juan José Zeballos, que, reitero, incluye una obra del maestro Legrand en homenaje a Piazzolla (o sea que no está compuesto íntegramente por composiciones de Astor).

En cuanto a grabaciones, Zeballos, ha incursionado ya dos veces en el repertorio universalizado de Piazzolla, aportando veinticinco registros.
Cabe agregar que con posterioridad se presentó un trabajo de Horacio Lavandera titulado “Plays Astor Piazzolla” (Sello Nibius, M-6879/2016), conteniendo diez composiciones escritas por Piazzolla.

CD SOLO PIAZOLLA SOLO PIANO

La elección del repertorio apunta a las obras más conocidas de Piazzolla. Es un buen criterio ya que a pesar de la enorme difusión que tiene el autor en diversas partes del mundo, no cabe duda que la mayoría del público está identificado con Invierno porteño, Chiquilín de Bachín, El gordo triste, Balada para un loco, Milonga del ángel, etc. Pero hay también dos composiciones menos conocidas; se trata de Contrastes, que Astor grabara en 1955, en Francia, con orquesta de cuerdas y bandoneón solista, (Sello Barclay 72006).
La otra menos conocida es Retrato de Alfredo Gobbi, cuya primera grabación se editó en Monteviedo en 1968 (Sello Polydor 10.092). Hay un segundo registro que es la toma en vivo del concierto “Piazzolla en el Regina”, realizado el 19 de mayo de 1970 (Sello RCA Victor AVLS 3924). En ambos casos el pianista fue Osvaldo Manzi. Con posterioridad, “Retrato de Alfredo Gobbi”, no fue grabado nuevamente por Piazzolla, y ni siquiera incluido en el repertorio de sus distintos conjuntos. Al respecto Astor ha expresado:
Ese tema lo dejé de tocar por las dificultades que tenía. Cuando compuse Retrato de Alfredo Gobbi lo hice pensando en los músicos de aquel Quinteto, Antonio Agri, y creo que en ese momento estaba Osvaldo Manzi en el piano. Llegamos a hacer una versión impecable. Pero cuando pasó a Suárez Paz y a Pablo Ziegler en el piano, notamos que era un arreglo de otra época. Esto no quiere decir que unos músicos sean mejores o peores que otros. Yo quiero que mis músicos gocen tocando mi obra, y entonces hago los arreglos pensando también en el estilo de ellos. Yo sé que López Ruiz tiene un gusto armónico diferente al de Malvicino, que Console toca el contrabajo de una manera, que Gosis venía del tango y Ziegler de jazz…Sabiendo todo eso logro la comunicación. Mis músicos nunca tocaron como si estuvieran en una fábrica, me rodearon haciendo lo que también les gustaba a ellos”.

Otro acierto de Zeballos es la duración de las interpretaciones, lo que con total claridad expresa Amelita Baltar en el librillo que acompaña al disco: “Tiene la sencillez y calidad que place escuchar; los temas duran lo que deben durar, no hay engolosinamiento por parte del intérprete ni esa extensión tediosa de otros muchos”.
Por otra parte, la no extensión excesiva de cada ejecución, es también una muestra de inteligencia: téngase en cuenta que el CD contiene quince tracks tocados por un mismo instrumento y de ser muy prolongados, la totalidad del disco, para muchos oyentes, podría resultar algo monótona pese a los magníficos arreglos que propone Zeballos.
De las catorce composiciones de Astor elegidas para este CD, nueve cuentan con letra: Invierno porteño, Chiquilín de Bachín, El gordo triste, Balada para un loco, Balada para mi muerte, La última grela, Alguilen le dice al tango, Jacinto Chiclana y El títere. Las restantes, Contrastes, Verano porteño, Contrabajeando, Milonga del ángel, y Retrato de Alfredo Gobbi, fueron concebidas como piezas instrumentales.

¿Por qué hago esta clasificación? Porque a mi entender existe una diferencia en la manera de Zeballos interpretar unas y otras:
En las obras que conocemos con letra el intérprete se las ingenia hábilmente para “cantar” la misma sobre una sólida base de acompañamiento pero, en mi modesta opinión, adquiere más importancia la parte que habitualmente interpreta la voz humana que la estructura musical que la sustenta. Esto no significa ningún desmerito para el ejecutante, posiblemente él quiso hacerlo así. Por otro lado, es más fácil para el público identificarse con la obra por medio de la parte cantada.

Dentro de éste planteo yo creo que la obra mejor lograda es “Invierno porteño”, quizá porque estamos acostumbrados a escuchar la versión instrumental creada por Piazzolla ya que, si bien tiene letra de Eladia Blázquez, la misma se agregó con posterioridad y no ha tenido abundante difusión.

En síntesis, yo disfruté más las cinco versiones últimamente nombradas. Creo que en ellas, Zeballos, manifiesta al máximo su sensibilidad, su buen gusto, su técnica interpretativa y su notable calidad de arreglador. Y allí hay puntos muy altos, algunos rondando la excelencia y otros alcanzándola con creces.
Me gustó mucho, pienso que es lo máximo del disco, Retrato de Alfredo Gobbi.
Y… vale la pena transcribir manifestaciones de la concertista Marcela Fiorillo: “Astor Piazzolla trajo nueva vida y habla a la música de Tango. Su New Tango – revolucionario y apasionado – recreó este género…
Yo creo, profundamente, que el verdadero desafío radica en plasmar esa creación sin alterar el verdadero mensaje y bajo el único propósito de potenciarlo o decirlo desde la autenticidad con que uno lo interpreta. En el caso específico del piano, encuentro que es un instrumento bastante ideal para Piazzolla. El lenguaje por excelencia del piano es el que corresponde al siglo XIX, el romanticismo. Lenguaje que por su textura, tratamiento sonoro, armónico y formal se ajusta perfectamente al discurso de Piazzolla”.
Y nuestro músico, tal vez inconscientemente, se identificó con esa postura y redondeó un trabajo claro, rico y contundente en todos los aspectos, cuyo resultado final es magnifico.
Otra versión que está en el podio es la de Milonga del ángel en la cual el ejecutante reitera las virtudes ya expresadas. Y seguimos con Verano porteño con un hermoso arreglo muy fiel a la escritura de Astor, una creativa versión de Contrabajeando y el rescate de Contrastes, una valiosa partitura lejana en el tiempo.
Una consideración aparte merece la composición-homenaje Recordando a Piazzolla, del maestro Diego Legrand. Más allá de la exquisita escritura de la misma, el pianista se identifica plenamente con ella y transmite una sentida y emotiva versión. (Recordemos que Zeballos admiraba profundamente a Legrand). Demás está decir que recomiendo sinceramente el CD “Solo Piazzolla-Solo Piano”. Se trata de un excelente trabajo del maestro Juan José Zeballos, encarado con buen gusto, responsabilidad, profesionalismo y amor a la música.

Existe abundante información sobre la carrera artística del maestro Zeballos y de los múltiples reconocimientos que ha tenido a nivel local e internacional. Por razones de espacio resulta imposible incluirla. Se recomienda entrar en la página del Teatro Solís donde se puede obtener  un panorama muy completo con relación a su trayectoria y a las distinciones de que ha sido objeto.

 


 (*) Tanguedia es una publicación cultural de Tango y Ciudad del Río de la Plata / Segunda época.

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